CARNES Y LÁCTEOS, ENTRE LOS MÁS BENEFICIADOS Prácticamente todas las ramas de la producción agropecuaria tuvieron un importante crecimiento durante 2004, en gran parte impulsadas por el aumento de las exportaciones. Con la producción de carnes a la cabeza, el campo logró continuar en la senda de la expansión que comenzó tibiamente tres años atrás, a pocos meses de la devaluación.
Según datos del Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA), organismo que depende de la OEA, el buen clima que benefició a la mayoría de las regiones durante 2004 sumado a los precios en alza y al sostenimiento de la demanda internacional contribuyeron a la buena situación del campo.
En los primeros once meses, por ejemplo, la producción de carne vacuna creció un 14% debido al aumento de las exportaciones a nuevos mercados y a la recuperación del consumo local. Además, en estos días se conocieron dos noticias que abren grandes oportunidades de expansión para la carne bovina: el país fue declarado libre de aftosa con vacunación y la Unión Europea aceptó dejar sin efecto sus restricciones a la importación de carne del norte argentino. Por su parte, hasta noviembre de 2004, el procesamiento de carne aviar se expandió un 24% y la de carne porcina, un 16%.
Al mismo tiempo, después de varios años de profunda crisis, el sector lácteo logró volver a la senda del crecimiento, principalmente por la intensa demanda internacional de leche en polvo. La producción láctea creció 21% y varias empresas se encuentran hoy trabajando al máximo de su capacidad para poder abastecer las exportaciones. En cambio, el consumo en el mercado interno de leche y sus productos derivados sigue sin dar muestras contundentes de reactivación.
El IICA también reveló que en los primeros once meses de 2004 creció un 14% la inversión del sector en maquinaria agrícola y en la incorporación de tecnología. Además, el organismo calcula, en base a una estimación de la Sociedad Rural Argentina, que la inversión en gastos corrientes para la campaña 2004/05 alcanzaría los u$s 4.500 millones, sentando las bases de una cosecha récord. Hasta ahora, la producción de trigo de 16 millones de toneladas que recién se termina de levantar, logró romper una marca histórica y se espera que lo mismo ocurra con el maíz. Pese a esto, muchos pronostican que los bajos precios y la vigencia de las retenciones impactarán este año en los productores de granos y oleaginosas.
Por último, la industria de alimentos y bebidas, que está fuertemente atada al mercado interno, tuvo un desempeño más moderado que la producción primaria, al crecer un 7% entre hasta noviembre pasado.
Aunque todavía no existen datos oficiales, el IICA anticipó que las exportaciones de la agroindustria en el último año también alcanzaron un récord. Sólo hasta noviembre, sumaban u$s 16.807 millones, superando el valor de todas las colocaciones en el exterior de 2003, y representando el 53% de las ventas externas totales del país. Una buena noticia para el Gobierno es que las que más crecieron son las exportaciones de manufacturas de origen agropecuario ( 21%) mientras que las de productos primarios sólo aumentaron 1,5%. "Todos los rubros de las manufacturas presentaron variaciones positivas en sus exportaciones, destacándose carnes, lácteos, pescados y mariscos elaborados, y bebidas", aseguró el organismo. |