El euro recuperó terreno frente al dólar después de que las cifras de confianza empresarial en Alemania, elaboradas por el Instituto IFO, superaran las estimaciones de los analistas. De este modo, a los inversores se les pasó el mal sabor de boca que ayer dejó el Gobierno alemán, después de que recortara sus previsiones de crecimiento para 2005 por tercera vez en los últimos nueve meses. Otro de los aspectos destacados de la sesión fue la subida del yen frente al dólar, cercana al 1%, después de que las sucesivas declaraciones de miembros del Gobierno japonés insinúen al mercado que el Ejecutivo será más permisivo con las revalorizaciones de la divisa japonesa que, de este modo, fue capaz de situarse por debajo de 104 unidades por dólar. El billete verde también cayó frente a otras divisas como el franco suizo y el dólar canadiense.
El dólar se vio afectado por los comentarios en torno a la futura evolución del yuan chino. Un funcionario del Ministerio de Finanzas del gigante asiático confirmó que el sistema de cotización del yuan y la posibilidad de pasos hacia la libre fluctuación estarán probablemente en la agenda de la reunión de los siete países más industrializados del mundo (G-7), que se celebrará la próxima semana.
Mientras, se aguardan con expectación las cifras de PIB del cuarto trimestre en EEUU, que se publicarán el próximo viernes. Se trata de la primera estimación del Departamento de Comercio, que dará pistas sobre el futuro de la primera economía mundial y también sobre la actitud que tomará la Reserva Federal en sus próximas reuniones. La incertidumbre también afectó al dólar.
De este modo, el dólar se situó muy cerca de la cota de 1,31 unidades por euro, sus mínimos intradía, en una jornada en la que fue de menos a más. Mientras, los expertos consideran que las noticias sobre la confianza empresarial en Alemania fue motivo más que suficiente para que se apostara por el euro. Mientras, el dólar está empezando a echar en falta efectos como las declaraciones de miembros de la FED de principios de año, en las que aseguraban que la FED podría elevar los tipos de forma más agresiva.