Calcula que el PBI de ese país caerá 3,5% este año; en América latina, la baja sería de 0,3%
NUEVA YORK.- La recesión de Brasil será más profunda
que lo anticipado y arrastrará este año a América latina y el Caribe a
una contracción que se prolongará hasta 2017, cuando la región volvería a
crecer. Es el nuevo pronóstico del Fondo Monetario Internacional (FMI),
plasmado en la actualización de su Panorama Económico Mundial,
difundido ayer en Washington. El informe anticipa que "el repunte de las
economías emergentes será más débil" que el previsto en octubre pasado,
cuando se difundieron las proyecciones originales. La economía de
América latina y el Caribe se contraerá un 0,3% este año y crecerá 1,6%
en 2017, según las nuevas cifras del organismo. En su panorama
anterior, el Fondo había previsto que la región crecería un 0,8% en
2016, pero el deterioro de Brasil -donde el organismo prevé una caída
del PBI del 3,5%- llevó a ajustar la previsión original, pese a que
muchos países de la región crecerán. El FMI difundirá este viernes su
visión sobre la Argentina. "América
latina en general sufre de una anemia crónica que va a tomar algunos
años para que se cure", afirmó a LA NACION Alfredo Coutiño, director
para América latina de Moody's Analytics. Coutiño dijo que el ajuste de
las previsiones del Fondo "no debe ser una sorpresa", por el
empeoramiento de la economía global. Además, consideró que los gobiernos
regionales deben regresar "a la disciplina perdida durante la pasada
década de dinero barato y abundante", y que es necesario acelerar los
cambios estructurales que aumenten la acumulación de capital físico y
humano para elevar la capacidad productiva de la región. "No hay otra
receta", cerró. Al actualizar su visión sobre la economía global,
el FMI ofreció un panorama más sombrío, merced a la desaceleración de
China, la volatilidad que han mostrado los mercados financieros y el
debilitamiento de los mercados de materias primas, en particular, el
desplome del precio del petróleo. "La
actividad manufacturera y el comercio siguen siendo débiles en el mundo
entero debido no sólo a la situación de China, sino también a la
debilidad de la demanda mundial y de la inversión, a nivel más amplio",
describió el organismo. Para las economías avanzadas, el Fondo
prevé ahora una expansión del 2,1% este año, una décima menos que en
octubre de 2015; para los emergentes, el organismo redujo su proyección
dos décimas, a 4,3%. El
crecimiento de las economías emergentes y en desarrollo aumentará,
según los pronósticos, de 4% en 2015 a 4,3 y 4,7% en 2016 y 2017,
respectivamente. El buen desempeño de India, cuya economía, según
el Fondo, crecerá un 7,5% este año y el próximo, y de los países del
sudeste asiático apuntalará al mundo emergente, que sufre, junto al
resto del planeta, el freno de China, cuya economía tuvo el año anterior
su menor expansión en 25 años.
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