RECHAZO A LA PROPUESTA SOBRE IMPORTACIÓN DE ELECTRODOMÉSTICOS El jefe del Palacio de Hacienda, Roberto Lavagna, cree que las medidas que quiere aplicar Brasil para corregir asimetrías comerciales no son satisfactorias. La pelea comercial entre los dos principales socios del Mercosur promete no concluir jamás. Ayer, la Argentina dio a entender que rechazará la propuesta para eliminar las asimetrías dentro del Mercosur que el martes pasado elevó el gobierno de Luiz Inacio Lula Da Silva, y adelantó que no piensa dar de baja las actuales restricciones comerciales que rigen para la importación de televisores y lavarropas desde el país vecino.
"Hay una primera reacción que será motivo de análisis en detalle sobre aspectos que el ministro consideró no satisfactorias: los mecanismos propuestos no parecen cumplir con los objetivos mencionados. Cree que deben ser motivo de un análisis más profundo. Además, esos aspectos tampoco parecen cumplir con lo establecido en el Tratado de Asunción", dijo ayer Armando Torres, vocero del ministro de Economía, Roberto Lavagna, en relación a la contrapropuesta para eliminar asimetrías que Brasil le entregó a la Argentina. "Se mantienen todos los acuerdos sectoriales y todas las medidas transitorias que aseguren el equilibrio estructural", remarcó.
Un día antes, en la sede del Banco de Desarrollo (Bndes) en Río de Janeiro, los negociadores argentinos encabezados por el secretario de Relaciones Económicas Internacionales, Alfredo Chiaradía, y el secretario de Industria, Alberto Dumont, recibieron la contraoferta brasileña, que a grandes rasgos propone la puesta en marcha de un mecanismo bilateral que actuaría de acuerdo a las dificultades que presente el comercio entre ambos países. También Brasil autolimitaría exportaciones a la Argentina de los denominados productos sensibles.
Según fuentes del gobierno argentino, lo que no conformó a Lavagna está atado al tema inversiones. Brasil sólo argumenta en el informe que se debe definir una política común de inversiones.
Uno de los principales puntos de la propuesta que el ministro presentó a Brasil para eliminar asimetrías en septiembre del año pasado fue justamente el tratamiento a las inversiones dentro del Mercosur.
Un informe de la Confederación Nacional de la Industria brasileña (CNI) confirmó que del total de las inversiones que recibió el Mercosur en 2004, el 95% se concentró en Brasil.
La Argentina no cree que el imán que representa Brasil sólo esté vinculado al tamaño de su mercado. La sospecha es que las inversiones llegan al país vecino, entre otras cosas, por los fuertes incentivos que brinda Brasil. Luego aprovechando la unión aduanera ingresan a la Argentina con arancel cero o con tasas preferenciales.
El otro tema que Brasil no está dispuesto a reglamentar está vinculado con las salvaguardas. Tales medidas restrictivas fueron parte del Mercosur hasta 1994, pero fueron eliminadas en el primer Protocolo de Ouro Preto.
Sin embargo, a pesar de que el reclamo argentino en este punto fue enérgicamente rechazado por el ministro de Industria de Brasil, Luiz Furlan, y que tampoco se volverán a institucionalizar, lo cierto es que en la práctica, Brasil está dispuesto a acordar con sus productores locales una autolimitación para no agredir al mercado argentino de sectores sensibles, encabezados por calzados, textiles y electrodomésticos.
Por otro lado, la Argentina seguirá aplicando las licencias no automáticas para la importación de lavarropas y cobrará el arancel de 21,5% para la compra de televisores fabricados en Brasil. |