INFLUYÓ FRENO A LA BAJA DE TASAS Y DEVALUACIÓN EN PAÍSES EMERGENTES. TENDENCIA SEGUIRÍA HASTA LA COSECHA DE SOJA
En las últimas nueve sesiones el Banco Central reajustó el tipo de cambio en más del 2,9% (ayer cerró en $ 14,08).
En realidad fue en las últimas jornadas que aceleró el ritmo de
depreciación del peso al acumular una variación del 2,5% frente al nivel
de fines de la primera quincena.
Operadores y analistas
descuentan que el dólar oficial seguirá la tendencia alcista sobre todo
en las próximas semanas, y por lo menos hasta mayo-junio que empiecen a
llegar las divisas de la cosecha gruesa. Claro que reina un consenso de que un valor de $ 14 es más adecuado, por ahora,
y deja atrás la artificial apreciación que experimentó el peso tras la
fuerte suba de las tasas de interés en pesos que implementó el BCRA con
el fin de contraer el exceso de pesos en circulación y ponerle una
esclusa de contención al dólar. Ya no se trata de entrar en una
tradicional pulseada dólar-tasa, sino que el BCRA además de enviar una
señal a los exportadores, sobre todo los vinculados al agro, prepara el
terreno para cuando la demanda de los importadores se normalice. Porque
hasta ahora el BCRA no ha hecho más que acompañar el ciclo estacional de
la demanda de dinero que se intensificará en las próximas semanas y
aprovechar la baja en la tasa de devaluación esperada tras la
unificación del mercado cambiario. Fue así que colocó la tasa en pesos
por encima de la devaluación esperada en los contratos de dólar futuro.
A
partir de ahora, y teniendo en el horizonte el inicio de las
negociaciones paritarias en marzo, es dable esperar que el tipo de
cambio estará más alto, pero no mucho más, para no despertar temores
sobre el impacto en los precios. Dos factores colaborarán con la presión
sobre el dólar en las próximas semanas, por un lado, el retorno del
circulante en poder del público emitido a fin de año que a pesar de la
fuerte absorción del BCRA (según EconViews aspiró $ 120.000 millones
desde el 10 de diciembre pasado, un 20% de la base monetaria) la
expansión monetaria pasó de un ritmo de más del 42% anual al 34% lo que
marca aún un excedente. Pero por otro lado, es lógico anticipar que en
algún momento la demanda de dólares de los importadores se regularizará y
se verá el impacto sobre el mercado cambiario.
Vale señalar que la baja de las tasas de interés del BCRA ha dado visos de haber llegado a un límite.
"La dinámica de tasas más bajas, contracción de dinero y dólar flotando
por debajo de $ 14, ya está llegando a sus límites. Es probable que las
tasas hayan encontrado nuevos mínimos a corto plazo. La última
licitación de Lebac ya brindó indicios", señala EconViews. Al respecto,
el economista Aldo Abram, director de Libertad y Progreso, si bien
considera que un dólar a $ 14 está bien, advierte que la suba quimérica
de las tasas tiene un correlato negativo sobre el crédito y el nivel de
actividad por lo que espera que el BCRA afine el manejo de la tasa y el
tipo de cambio para evitar sobresaltos.
Además ya no hay tanto
espacio entre la devaluación esperada y los rendimientos en pesos a
corto plazo, lo cual como explica EconViews se redujo "el margen para
seguir bajando las tasas, especialmente en los tramos mayores a tres
meses, sin que ello fomente una mayor dolarización". En este contexto
se enmarca la reciente suba del tipo de cambio y del acompañamiento de
"contado con liqui" llevando la brecha al 1%. Tampoco puede
soslayarse que no hay demasiado interés en el seno del directorio del
BCRA por acelerar por demás la devaluación, no sólo por las paritarias,
sino también por el efecto que tendría sobre los controvertidos
contratos de dólar futuros que vencen en el primer trimestre, que
obligaría a una expansión monetaria mayor.
Desde el punto de
vista regional debe tenerse en cuenta que el ajuste del tipo de cambio
oficial ha sido menor a las depreciaciones registradas por las monedas
de las principales economías emergentes ya que, según datos de Dujovne y
Asociados, el peso uruguayo se depreció un 4%, el real, un 6%; el peso
mexicano, 8%; el rublo ruso, 9% y el rand sudafricano, un 8%.
No
hay que olvidar que en su discurso de asunción, Federico Sturzenegger
afirmó que "prestará más atención a la evolución de la inflación, que al
valor del dólar". Y respecto a la competitividad de la economía sostuvo
que "no le temblará el pulso para evitar que flujos de capitales de
corto plazo nos aprecien el tipo de cambio más allá de lo razonable".
|