Los mercados se mueven al ritmo del petróleo. Incluso el Dow Jones. Y en esa marejada, la Argentina se mantiene bien fondeada, resistiendo presiones a la baja, y cuando todo sube, lo hace con fuerza. Así es que la Bolsa porteña el viernes trepó 3,88%, en su séptimo día consecutivo de subas, nuevamente por efecto de las empresas energéticas, en parte por los anuncios del nuevo tarifario eléctrico, y otro por la recuperación del precio del petróleo. El índice Merval trepó en un 3,88%, cerrando en los 11.306,02 puntos, con un volumen moderado de 175 millones de pesos en operaciones.
Las energéticas fueron nuevamente el motor de las subas, y acompañaron también los bancos, lo que permitió que el Merval recuperara en las últimas siete sesiones alrededor del 20%, casi todo lo perdido en 2016. De esta forma, el indicador líder acumula apenas una pérdida del 3,2% desde que comenzó el nuevo período. Entre las mayores subas estuvieron Petrobras (7%), Banco Macro (5,6%) e YPF (4,4%). En cuanto a los bancos, influyó el acuerdo anunciado del Central con entidades privadas para obtener una línea de pases pasivos de u$s 5.000 millones, que pasarían a fortalece reservas.
En tanto, los bonos tuvieron subas moderadas en general, mientras que el riesgo-país medido por el banco JP Morgan se ubicó cerca de 500 puntos básicos. Sin embargo, los bonos en dólares tuvieron alzas de hasta el 1,4%, mostrando un comportamiento sostenido en el tiempo. En cuanto al dólar, la divisa estadounidense avanzó un centavo este viernes y terminó a $ 13,74 para la compra y $ 14,14 para la venta, según el promedio de agencias y bancos de la City porteña. En tanto, en la pizarra del Banco Nación se mantuvo en $ 13,58 para la compra y $ 13,98 para la venta. Por su parte, operadores indicaron que el "contado con liqui" se mantuvo en $ 14,12. Afuera, el barril de "light sweet crude" (WTI) para marzo se recuperó el 1,2%, a 33,62 dólares, mientras que Wall Street también tuvo un fuerte empujón, experimentando un alza del 2,5% el Dow Jones, el principal indicador.
Interesante para el inversor seguir de cerca lo que sucede en Brasil. Allí el viernes se vieron fuertes compras, en línea con la tendencia alcista de los mercados globales luego de que el Banco de Japón decidió recortar sorpresivamente su tasa de interés de referencia hasta dejarla en terreno negativo. Igual el Bovespa cerró enero con un desplome de un 6,8%. Ese indicador ganó un 4,6% a 40.405 puntos, superando las 40.000 unidades por primera vez en tres semanas. El volumen negociado fue de 7.600 millones de reales. En tanto, el real avanzó un 1,37 por ciento a 4,0243 unidades por dólar la venta y cerró la semana con una apreciación de un 2,1 por ciento frente al billete verde. Pero en enero retrocedió un 1,93 por ciento, ampliando la caída de los últimos tres meses a un 4,18%.
El Banco de Japón recortó inesperadamente su tasa de interés clave por debajo de cero, sorprendiendo a los inversores con una medida audaz para reactivar la economía en momentos en que la volatilidad de los mercados y la desaceleración global amenazan sus esfuerzos para vencer la deflación. Ayudó a inversores en Brasil también la decisión del Gobierno de anunciar un paquete de créditos de 83.000 millones de reales para apuntalar a la economía brasileña, pese a que "existen dudas sobre la eficacia y credibilidad de la implementación". Los papeles ordinarios de Petrobras se dispararon un 6,29 por ciento y los comunes subieron un 5,22 por ciento, impulsados por los precios del petróleo en el mercado internacional. Las acciones preferentes clase A del gigante minero Vale avanzaron un 2,12 por ciento pese a que propuso en la víspera no pagar dividendos a los accionistas en 2016 ante la volatilidad de los precios de las materias primas. |