Estabilizadores del mercado
Frente a este contexto global, identificamos cinco estabilizadores potenciales de los mercados:1) A diferencia de la crisis sub-prime, donde la caída en los precios de las viviendas licuaba el balance de los bancos produciendo una parálisis del crédito y un efecto riqueza adverso sobre los consumidores, la corrección del precio del petróleo si bien puede desencadenar eventos de default aislados en empresas apalancadas del sector, no tiene un impacto sistémico directo sobre los bancos.
2) Un mayor gradualismo en la normalización monetaria de la Fed. La convergencia desde abajo de la inflación a la meta de la Fed ha sido demorada por el desplome del precio del petróleo y de los precios de las importaciones, mientras que el fortalecimiento del Dólar frente al deterioro del contexto internacional configura un panorama más complicado para las exportaciones de EE.UU. Un mayor gradualismo en la suba de tasas ayudaría con estos obstáculos.
3) El rol de China como prestamista de última instancia, algo que en los últimos años ayudó a estabilizar la situación en Rusia, Venezuela, Argentina y la eventual competencia desde los organismos multilaterales.
4) Una recomposición estratégica de stocks de materias primas en China frente al desplome de los precios. En este sentido, la transición hacia un modelo de crecimiento con menor participación de la inversión debería tener un impacto más amplificado sobre los precios de los commodities industriales que fueron utilizados como insumos en el proceso de producción de los últimos años (cobre y hierro). En cambio, en el caso de los commodities agrícolas, la transición hacia una economía con mayor participación del consumo privado y de los servicios debería seguir sosteniendo su demanda estructural vis a vis el aumento de la participación de la proteína animal en la dieta de los consumidores.
5) El efecto-ingreso neto positivo que ejerce el desplome del precio del petróleo sobre la economía global bajo el supuesto de que la propensión marginal a consumir de los países importadores netos de petróleo resulte mayor a la de los exportadores netos.
Ventana para la Argentina
En Argentina, si bien el menor set de precios de las materias primas, la recesión en Brasil y el menor crecimiento de China, configuran un desafío desde el lado de la cuenta corriente externa en un mundo donde el comercio global continúa evolucionando muy lento; las bajas tasas de interés en los mercados, frente a los obstáculos que encuentra la Fed para apurar la suba de tasas, y la inyección de liquidez de los bancos centrales de la Zona Euro y Japón, abren una ventana para apalancar la economía partiendo de los bajísimos niveles de deuda en el mercado.En este sentido, la disponibilidad de capital externo para financiar la transición, con un equilibrio dólar-tasa de interés de pesos "amigable" para coordinar la puja distributiva y amortiguar el impacto negativo sobre el nivel de la actividad derivado de la corrección de precios relativos, permitiría al mismo tiempo moderar las correcciones fiscales necesarias.
En fin, el apetito por riesgo de los mercados -aunque más selectivo frente a la mayor volatilidad- y la baja deuda en el mercado podrían ayudar a escribir una historia de recomendaciones de compra en Argentina durante los próximos meses.
¿Será la TIR de los bonos soberanos de Brasil (hoy en un rango de 6,5%/7%) el nuevo "piso" de referencia para la tasa de los bonos locales de largo plazo (en torno al 8%), o bien, una tasa de interés más cercana al rendimiento de la deuda de México o Perú (en torno al 4%)? Algo que, además del humor de los mercados internacionales, dependerá del rumbo de las negociaciones en Nueva York y la reposición del stay para abrir la cuenta capital (para así salir del default selectivo) y, en algún momento, de la consistencia fiscal de mediano plazo.

