El dólar logró superar los descensos que registraba durante la mañana y avanzó terreno con prudencia después de que las cifras macroeconómicas que se conocieron durante la sesión llevaran a los inversores a una visión más optimista de la primera economía mundial. La atención sigue centrada en la próxima reunión del G-7. El billete verde cotizaba por encima de la cota de 1,31 unidades por euro durante la mañana. Sin embargo, la tendencia se invirtió con cierta celeridad. Las autoridades japonesas consideran que el grupo de los siete países más industrializados no presionará a los países asiáticos para que dejen que sus divisas se revaloricen en exceso.
La visión del G-7 respecto al mercado de divisas no se ha modificado, con lo que Asia podrá seguir poniendo los medios oportunos para que sus monedas no suban en exceso y perjudique así las economías de la región. Este hecho ha posibilitado que los inveresores apuesten por el dólar, que podría verse beneficiado por alguna intervención que los bancos centrales asiáticos hicieran en el mercado de divisas para tratar de frenar los avances de la divisa.
Además, el dólar se vio beneficiado por las cifras macroeconómicas que se publicaron hoy en EE UU. Las peticiones semanales de subsidios de desempleo aumentaron menos de lo previsto y las órdenes de pedidos a fábrica se incrementaron a buen ritmo. Estas cifras venían a sumarse a las de confianza del consumidor del Conference Board, que reflejaron un esperanzador incremento, que contrastaba con los descensos reflejados por el indicador que elabora la Universidad de Michigan.
De esta forma, el dólar marcó un máximo intradía de 1,3011 unidades por euro, cerca del cierre de la sesión en las principales plazas de la eurozona. Pese al incremento de la confianza del consumidor en Alemania, el euro sigue sin dar buenos síntomas desde que se inició el año, y lo mismo sucede con las economías de la zona euro.
Mientras tanto, el yen perdía terreno levemente ante un pujante dólar, que fue la divisa más destacada de la sesión. El euro mostró síntomas de debilidad también frente a la libra esterlina, con descensos que le hicieron perder la cota de 70 peniques.