Por Florencia Donovan - Son muchos los empresarios que por estos días se desviven en elogios hacia el Gobierno, a partir de la liberación de muchas de las trabas que aplicó el kirchnerismo en muchos mercados. Sin embargo, no habría libertad sin responsabilidad, según el mensaje que el macrismo quiere transmitir a los empresarios, con el relanzamiento en las próximas semanas de la Comisión Nacional de Defensa de la Competencia (CNDC). "En los próximos días va a haber anuncios por el lado del Ministerio de Producción, la conformación y la designación en sus cargos de los funcionarios que van a estar con la responsabilidad de la Comisión Nacional de Defensa de la Competencia. Un área que el Gobierno anterior prácticamente dejó de lado, porque por lo visto no creía en esa dimensión. Y nosotros estamos convencidos de que ése es el organismo y el instrumento a través del cual vamos a ordenar algunos excesos", advirtió ayer el ministro de Hacienda y Finanzas, Alfonso Prat-Gay en conferencia de prensa. "Los empresarios en la Argentina deben acostumbrarse a que la competencia es buena, no solamente para el empresario sino para todos los ciudadanos. Ya lo hemos dicho más de una vez: ni los guantes de box ni la ley de la selva", subrayó. Según confiaron fuentes de Hacienda a LA NACIÓN, como jefe de la CNDC, que en el organigrama estatal está bajo la órbita de la Secretaría de Comercio, será designado en los próximos días Esteban Greco, un economista con una maestría en la Universidad Torcuato Di Tella, que tiene experiencia sobre todo en el rubro energético. Además de haber sido a comienzos de los 2000 vocal y economista jefe de la anterior CNDC, Greco se desempeñó varios años como subgerente en la Gerencia de Desempeño y Economía del Ente Nacional Regulador del Gas (Eargas). Greco reemplazaría así a Ricardo Alberto Napolitani, un abogado que había llegado al organismo en 2008 desde Santa Cruz, por su cercanía con Néstor Kirchner y con el ex secretario Legal Carlos Zannini, y en reemplazo de uno de los comisarios más fieles que tuvo la gestión anterior: José Sbatella. Bajo la conducción de Napolitani y dentro de la órbita del entonces secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, la CNDC fue durante gran parte del kirchnerismo una herramienta política más para controlar precios o favorecer a empresarios amigos del poder. El Gobierno tendría intenciones de cambiar ahora todas las autoridades y presentarlo como un organismo con entidad para la protección de los consumidores y del funcionamiento eficiente de los mercados. Según la ley de Defensa de la Competencia, la Comisión debería ser la que controle los procesos de fusiones y adquisiciones entre empresas, y además sancione conductas anticompetitivas, como la formación de carteles de precios o posiciones dominantes en los mercados. En el Gobierno ya comenzaron a presentar a Greco entre los empresarios. No son pocos los sectores que ya tendrían en la mira. Algunos anuncios recientes de bajas de precios por parte de empresas estaría relacionado con la iniciativa. Asimismo, si la administración macrista tiene éxito en la captación de inversiones y se reactiva el mercado de fusiones y adquisiciones, es de esperar que la CNDC tenga mucho trabajo. "Queremos que Defensa de la Competencia funcione como en el primer mundo, realmente sancionando en casos de monopolios y de funcionamiento no eficiente del mercado", confió a LA NACIÓN una fuente de Casa de Gobierno. "Va a ser un área que va a dar qué hablar", aventuró. Según señalaron las fuentes, no se descarta, además, que sea el presidente Mauricio Macri quien presente la nueva estructura con un acto formal. Consultado al respecto por LA NACIÓN, el secretario de Comercio, Miguel Braun, sólo afirmó que "Defensa de la Competencia es una de las prioridades de la Secretaría. Vamos a trabajar para que trabaje con los mejores estándares internacionales y en distintas industrias para aumentar la competencia, de manera de mejorar los precios y la calidad de los consumidores". Dentro del Gobierno también hay quienes creen que deberían impulsarse algunos cambios en la ley, que fue reformada en septiembre de 2014. La idea sería retomar un punto de la vieja ley, la 25.156, que contemplaba la creación de un Tribunal de Defensa de la Competencia independiente del poder político, como el último regulador en la materia. Mientras la ley estuvo vigente, aquel Tribunal nunca llegó a constituirse. También se crearía la figura del "arrepentido", que permitiría que quienes participan de una maniobra anticompetitiva tengan cierta inmunidad si denuncian a otros partícipes. Jorge Pérez Alati, socio del estudio Perez Alati, Grondona, Benites, Arntsen & Martínez de Hoz (h), celebró la iniciativa. "En toda economía de mercado que se precie deben darse dos cosas: competencia y no intervención del Estado. Pero es necesario para que funcione la economía que sea realmente competitiva", subrayó.
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