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Por Florencia
Donovan - Se acerca el final de las vacaciones y a medida que se evapora la
ilusión del descanso la inflación se devela como una de las grandes inquietudes
de la población, que vuelve con dificultades a llenar el chango o a surtir la
mochila escolar. En enero, sin embargo, hubo algunas señales alentadoras. Al
menos, así se desprende de los datos que comienzan a manejar las tarjetas de
crédito, que evidencian desde el mes pasado una leve desaceleración en el
avance de los precios.
En noviembre, por caso, el valor de una
compra promedio con tarjeta de crédito en un supermercado rondaba los $ 615; en
diciembre ese valor subió a $ 635, y en enero se ubicó en torno a los $ 600.
"El cupón promedio está bajando", confió a LA NACION el responsable
de tarjetas de un banco líder. "Es prematuro anticipar una tendencia, pero
de seguir así podríamos decir que se ve una desaceleración de la
inflación", dijo.
De crecer al 30% anual a lo largo de 2015, el valor promedio de la
compra con tarjeta de crédito creció al 24% en enero pasado con respecto a
igual mes del año anterior, según un relevamiento realizado por LA NACION entre
varias emisoras y bancos. El volumen operado con tarjetas, entretanto, pasó de
trepar a un ritmo del 47% en 2015 al 45% el mes pasado. Mientras que la cantidad
de transacciones pasó de crecer al 13% el año pasado, al 17% a comienzos de
2016. Esto significa que se están haciendo más operaciones pero por montos
menores, y que el volumen total consumido también está avanzando a menor
velocidad.
La desaceleración
en los precios se nota sobre todo en el rubro de supermercados, aunque también
hubo un menor crecimiento de los cupones promedio de otros sectores, como
materiales para la construcción, indumentaria y artículos para el hogar.
Los datos que recaban las tarjetas de crédito están en línea con las
mediciones de inflación que están difundiendo en los últimos días algunas
consultoras privadas. Tal es el caso de C&T Asesores Económicos, que en un
informe publicado el viernes pasado destacó que su relevamiento de precios
minoristas tuvo una suba mensual de 3,5% en enero, lo que representa una caída
con respecto al 4,2% que había registrado en el mes anterior.
"El dato más relevante -dice el informe
firmado por el economista Camilo Tiscornia- fue la fuerte moderación de los
alimentos y bebidas, que subieron 1,8% en el mes, luego de haberlo hecho en más
de 4% durante diciembre". Y la desaceleración habría sido mayor, aclara,
de no haber sido por la fuerte ponderación de la carne, que tras trepar un 11%
en diciembre, se mantuvo en los mismos niveles el mes pasado.
En la misma línea, Luciano Cohan, economista jefe de Elypsis, consignó
(dejando de lado las tarifas) aumentos de precios de 0,3 y de 0,4% en las
últimas dos semanas de enero, la medición quincenal más baja desde octubre
pasado.
El fin de la euforia
Pero también junto con el menor avance de
los precios, los datos de las tarjetas de crédito y débito también están
reflejando una menor euforia de los consumidores.
"El consumo está creciendo más lento,
pero todavía es fuerte", confirma una fuente de una emisora de plásticos
con importante presencia en la zona oeste del país. "No tiene la misma
dinámica que en 2014 y 2015, y la gente responde menos que antes a las
promociones, que cuando había algún descuento el consumo explotaba",
agrega.
Muchos argentinos, coinciden en la
industria, anticiparon compras en noviembre y a comienzos de diciembre por el
temor a la devaluación y por la incertidumbre que generaba el cambio de
gobierno.
Existe, en general, mayor temor a endeudarse
debido a la coyuntura, aunque en bancos y en las emisoras de tarjetas no
descartan que se pueda revertir en los próximos meses. "Es muy temprano para
vaticinar cómo sigue la película", dice otra fuente del sector. "La
baja se da más bien en el consumo de bienes durables. La gente está mirando más
los consumos del hogar, supermercado, ropa", afirma.
Pero la situación no parece ser tan
homogénea en todo el país. En otra emisora de plásticos líder en el interior
señalaron que, en su caso, "el consumo está bien, sólido".
"Enero presentó un incremento interanual del 46,9%, lo que explica que el
cliente sigue privilegiando el uso de la tarjeta como medio de pago en sus
consumos", afirmaron.
En todos los casos admiten que la presencia
de las promociones sigue siendo clave. "Si siempre tuvimos un tercio que
pagaba en una cuota, un tercio que financiaba sus saldos a fin de mes y un
tercio que consumía con promociones, ahora la proporción de los que consumen
con promociones creció levemente", ilustraron en un banco.
La participación del plan oficial Ahora 12
tampoco es menor. Sobre todo, afirman, en el rubro de indumentaria. "El
consumo se mantiene con anabólicos, pero se mantiene", resumió una fuente.
Vuelven dos índices de inflación
Santa Fe volverá a tener "en tres o
cuatro meses" su propia medición de inflación, que será elaborada por el
Instituto Provincial de Estadística y Censos, informó ayer el gobernador de la
provincia, Miguel Lifschitz. Santa Fe decidió discontinuar sus índices a
principios de 2014, porque había delegado el procesamiento de datos en el
Indec, por lo cual el resultado era similar al del organismo nacional.
El diputado del Frente Renovador Marco
Lavagna dijo que "casi seguro a principios de la semana próxima" se
dará a conocer en la Cámara baja la inflación alternativa de noviembre y
diciembre de 2015 y enero de este año, elaborada sobre la base de una
combinación de relevamientos e informes privados. La idea es relanzar el llamado
IPC-Congreso "hasta que haya índices confiables", indicó.
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