China fue el protagonista de la jornada en el mercado de divisas después de que un destacado miembro del Banco de China insinuara que el gigante asiático podría decretar en breve la libre fluctuación del yuan, lo que provocó una inmediata reacción a la baja por parte del dólar, que corrigió después, y también del yen, que ya se vio afectado por las negativas cifras macroeconómicas que se publicaron en Japón. Yu Yongding, miembro del Comité de Política Monetaria del Banco Central de China, aseguró en el Foro Económico de Davos que había llegado la hora para que el yuan comenzara a fluctuar, sin estar ligado a la cotización del dólar. Una posibilidad que puso nerviosos a los inversores, a tenor de la reacción mostrada por el dólar, que comenzó a perder posiciones. Los expertos consideran que si el yuan empieza a fluctuar las divisas asiáticas subirán.
Sin embargo, el dólar reaccionó posteriormente cuando el Banco de China matizó que las palabras de Yu correspondían únicamente a una opinión personal y no a la postura oficial del organismo emisor. No obstante, el mercado ya había captado el mensaje.
El dólar fue capaz de reponerse a esta contingencia y también al dato de la primera estimación del PIB de EEUU correspondiente al cuarto trimestre, que se situó en el 3,1%, por debajo de las estimaciones de los analistas. Las cifras se vieron compensadas por un incremento de los gastos personales, superior al que esperaba el mercado.
Mientras, el euro volvió a registrar pérdidas y no supo aprovechar la debilidad del dólar en las primeras horas de la sesión. La moneda única perdió terreno después de que los precios de producción en Francia mostraran un descenso del 0,4% en noviembre, cuando ya venía de registrar bajadas el mes anterior. De esta forma, se reducen las posibilidades de que el BCE eleve los tipos de interés en la zona euro, ya que las tensiones inflacionistas parecen controladas.
El yen se situó por encima de 103 unidades por dólar, mientras que el euro hizo esfuerzos para mantenerse por encima de la cota de 1,30 dólares. El won coreano marcó sus máximos de los últimos 7 años frente al billete verde, lo que habla de lo bien que sentó en los mercados asiáticos los comentarios en torno al yuan.