Por Silvia Peco - Por primera vez desde el verano de 1989, habrá cortes programados de electricidad por falta de generación suficiente para cubrir la demanda. Las interrupciones afectarán a los usuarios de Edenor y Edesur, y se realizarán hoy y mañana entre las 13 y las 16. Los barrios afectados son los que se pueden ver en los gráficos de esta página. Eventualmente otras distribuidoras en el país pueden estar en la misma situación, pero no sería en estas 48 horas.
Según un comunicado del Ministerio de Energía, los cortes programados se deben a "las condiciones meteorológicas extremas que se presentan en estos días de verano que causan que la demanda de potencia se incremente en forma notable batiendo diariamente los registros históricos, junto con la precariedad del sistema de generación y distribución".
De acuerdo con la información de la cartera a cargo de Juan José Aranguren, las interrupciones que se practicarán corresponden aproximadamente al 5% de la energía a ser distribuida por Edenor y Edesur, y se encuentran amparadas por el decreto de necesidad y urgencia que estableció la emergencia eléctrica.
La decisión causó sorpresa en las distribuidoras porque ayer hubo un alivio en las temperaturas que llevó a una merma en la demanda de alrededor de 3.000 megavatios en el horario pico, por lo que se consideró superada la situación crítica que se atravesó antes de ayer.
El martes, cuando la demanda a nivel nacional llegaba a 24.000 megavatios, Cammesa ordenó bajar la carga en forma inmediata a la mayoría de las distribuidoras conectadas al sistema nacional. A Edenor y Edesur les pidió 100 megavatios a cada una, lo que derivó en un pico de 180.000 interrupciones simultáneas en el área metropolitana Buenos Aires.
La urgencia de la orden impidió programar las zonas a afectar, y cada distribuidora actuó según el criterio que consideró más lógico, de modo de no afectar por ejemplo a trenes eléctricos, líneas de subtes, hospitales, o zonas con edificios de varios pisos. Dentro del sector empresario, hay quienes afirman que ese día se esperaba una importación desde Uruguay que se demoró hasta pasadas las 16. Otros sostienen que el actual Gobierno dejó subir la demanda hasta el límite y que la operación se viene realizando con muy escasas reservas, lo que tiene el riesgo de que una salida imprevista de una generadora importante pueda derivar en un efecto dominó que afecte a otras máquinas o a líneas de transporte en alta tensión, provocando un apagón extendido.
Puede creerse que por esas críticas y por la repercusión que tuvieron los cortes entre el martes y ayer en los medios y en el público, el Gobierno terminó decidiéndose por las interrupciones programados que anunció a última hora.
Según la página de Cammesa, el pico de consumo del martes se registró a las 21.25 con una demanda de 24.706 megavatios, de los cuales 1.686 fueron importados (865 de Uruguay, 785 de Brasil y 36 de Paraguay).
Todo indicaría que el sistema está en general en condiciones de llegar hasta 24.000 megavatios, los que ahora están disminuidos en unos 650 por la salida de la centra nuclear Embalse para reparación.
Sin embargo, la indisponibilidad de las centrales térmicas debe haber crecido porque, para el pico de antes de ayer, la generación local fue de 23.020 megavatios, con una reserva flotante (no firme) de 1.110 megavatios.
Por otra parte, las redes de Edenor y Edesur también se verían aliviadas con los cortes programados. De hecho, estas empresas aplican desde el verano del año anterior lo que llaman cortes preventivos: cuando pueden advertir por computadora que una instalación está llegando al límite de su capacidad, la sacan de servicio para evitar una avería que puede exigir más de uno o dos días de reparación.
Además, en esas distribuidoras provoca malhumor que la página del ente regulador que muestra las interrupciones no distinga todavía entre los cortes que se deben a falta de generación y los que corresponden a fallas de la distribución, lo que es posible que se subsane a partir de hoy.
Sucede que por ahora sólo hubo dos jornadas con cortes por falta de generación, y por eso no se habría cambiado la presentación. El primer día con interrupciones de esa naturaleza fue el viernes 29 de enero porque Central Costanera no tenía los filtros adecuados para los camalotes que llegaron al Río de la Plata , lo que hasta ahí podría considerarse un imprevisto. Y la segunda jornada fue el martes.
Además de los cortes programados, hay que prever que habrá hoy nuevamente fallas de distribución. Ayer según el sitio del ente regulador, el pico del día se verificó a las 17, cuando hubo 71.554 domicilios simultáneamente sin servicio en las áreas de Edenor y Edesur. Algunas de esas fallas venían arrastrándose desde el viernes y todavía hay casos en que la reparación no fue definitiva, lo que provoca fuerte malestar y quejas en la calle por parte del público.
Si se repiten las altas temperaturas, el Gobierno se verá obligado a aplicar más cortes programados. Deberá también explicitar los criterios para aplicar este tipo de interrupciones para que no haya sospechas de privilegios y usar mecanismos para que el usuario puede identificar mejor si será afectado.