En el sector señalan que se viene una baja del billete porque el comercio exterior paralelo está muy golpeado con el tema aduanero y el estricto control de la Federal a los mayoristas de ropa informal en Avenida Avellaneda, Once y Rivadavia, por lo que se sigue operando, pero a cuentagotas.
Eso redujo substancialmente la demanda de blue, aunque hay despidos comerciales en el segmento informal de Avenida Avellaneda por las confiscaciones y desmantelamientos de la indumentaria que venden los manteros por parte de la Policía.
Menos demanda en el liqui
Durante febrero se desarrolla en plaza una demanda de contado con liqui menos sensible a precios. A diferencia de la comercial, que dolariza flujos con cada rotación de mercadería, la financiera dolariza stocks, por ejemplo para un pago de deuda o un giro de utilidades.
Cuando se dolariza un flujo, una empresa vende mercadería y va comprando para reponer. De un capital de 100 puede estar dolarizando 35, pero sin apurarse y con operaciones fragmentadas que vayan reduciendo el costo.
Pero una demanda financiera depende de compromisos, sea de balance y pago de dividendos a accionistas, así como pago de obligaciones con proveedores o bancos por deuda. Eso acota los tiempos de espera y genera la demanda intensiva caracterizada por dolarizar al precio que haya en plaza lo más rápido posible. Este tipo de demanda ocurre cuatro veces al año o menos, dependiendo de los balances y el tipo de pago de dividendos. No todas las empresas giran trimestralmente, a veces hacen pagos dos veces al año, como los bancos o multinacionales.
"Para contener a esta demanda intensiva se requiere en esos períodos oferta intensiva, algo que a principio de año no viene ocurriendo, porque la diversidad de oferta de divisas ha quedado casi exclusivamente en manos del sector agrícola, cuando antes del cepo había petroleras y mineras en plaza que jugaban una función importante en el primer trimestre", revelan en las mesas.

