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Por Javier Blanco - Apuntalada por el fuerte rebote del crudo, la
renovada carrera alcista que ensaya el dólar en la plaza local y la firme
expectativa de un inminente acuerdo con los holdouts, la Bolsa
porteña ( 5,9%) se dio el gusto de haber sido uno de los mercados más rentables
del mundo en el día.
Ese título resultó muy peleado con el Bovespa paulista que, si bien
avanzó porcentualmente menos (4%), entregó ganancias más o menos parecidas
(medidas en moneda dura) a las de la plaza local, gracias a la sólida
recuperación que también tuvo el real ( 1,7%). Aquí, por el contrario, el
avance de casi 6% se recorta al 4,2% si se considera la nueva y fuerte
depreciación del peso.
Todo ocurrió en una jornada en la que los planetas lucieron otra vez
alineados para estimular la apuesta al riesgo. Y si algo quedó claro es que,
con el final del aislamiento financiero más cerca, el mercado argentino
comienza a aparecer cada vez más en el radar de los inversores internacionales.
De hecho, la revalorización de ayer fue impulsada por los sólidos
aumentos con que se negociaron durante el día las acciones argentinas en Wall
Street, plaza en la que registraron subas generalizadas y fueron del 0,7% al
6,2%, con las petroleras y las empresas de energía como grandes ganadoras del
día.
Para adecuarse a esos valores, las acciones registraron aquí alzas del
1,2% (Macro) al 8,5% (Telecom). Pero la que descolló fue Petrobras, al
aprovechar la escalada del 6% en los precios internacionales del crudo, para
ganar el 14,1% en el día.
La onda verde también rigió para los bonos, en especial
para los emitidos en dólares o ajustables según la variación de esa moneda, que
volvieron a sacar provecho de los máximos que, casi a diario, marca ese billete
en la plaza local.
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