El Banco Central convalidó ayer aumentos de entre 50 y 115 puntos básicos en las tasas de interés de las Letras de deuda, durante la licitación de ayer, con el propósito de quitar fuerza a la presión desatada durante las últimas semanas sobre el dólar y los precios. Con todo, atento a la colocación de títulos que realizará mañana el ministro de Economía, Alfonso Prat Gay, el BCRA evitó renovar todos los vencimientos que debía afrontar e inyectó algo más de $ 5.000 millones.
En un comunicado de prensa, la entidad monetaria precisó que -a diferencia de las licitaciones previas- ayer se registró una expansión de la liquidez de 5.163 millones de pesos y que esto obedeció al comienzo de la recomposición de la posición trimestral de efectivo por parte de los bancos.
"El Banco Central sigue procurando desacelerar a lo largo del año la tasa de expansión de los agregados monetarios, para hacerlos consistentes con una inflación en descenso. En el caso de la base monetaria, el BCRA proyecta para febrero un aumento del 25% en la comparación interanual", agregó el parte de prensa.
En lo que respecta a la licitación, en el segmento en pesos, las propuestas alcanzaron un nivel de 32.903 millones de pesos, de los que se adjudicaron 32.849 millones de pesos, lo que determinó una renovación parcial del vencimiento total previsto para la fecha por un monto de 36.931 millones. Esto determinó una baja en el stock en circulación por 4.082 millones de pesos, lo que genera una expansión de la base monetaria.
Las tasas de corte se ubicaron en 31,15%, 30%, 29,2% y 28,5% anual, para los plazos de 35, 63, 98 y 119 días, respectivamente. En estos casos, los ajustes fueron de entre 50 y 70 puntos básicos. Pero fueron sensiblemente mayores en los tramos más largos: en las letras que vencen a más de 147 días, hubo aumentos de 95 y 115 puntos básicos y los rendimientos superaron el 28% anual.
En los bancos advertían ayer que, con esto, el Central pretendía normalizar una curva de rendimientos que inicialmente había sido más vertical: en diciembre y enero, las tasas más cortas superaron siempre ampliamente a las más largas; ahora, en cambio, el plan parece ser igualar algo más estos retornos y aplanar la curva.
Esta estrategia le permitió al Gobierno, hasta el momento, convencer al mercado de que convenía entrar en las licitaciones para aprovechar las tasas altas. Ahora, los altos vencimientos que debe afrontar semanalmente lo llevan a ofrecer mejores rendimientos para los plazos más largos. |