El dólar minorista avanza 10,67% en lo que va del mes, casi un punto porcentual por encima del 9,6% que gana el mayorista. Este último ya gana 17,33% en lo que va del año y transforma al peso argentino en la moneda emergente que más se devalúa en lo que va del año, a un ritmo casi tres veces mayor que el peso mexicano, escolta en ese ranking de Bloomberg.
La intervención del BCRA alcanzó para aplacar la suba del dólar en el mercado mayorista, que avanzó sólo cinco centavos y cerró en $ 15,30, pero no para el de las pizarras que dan a la calle.Según contaron operadores a este diario esto tuvo que ver con una renovada demanda de billetes por parte de compradores minoristas, que le dificultan la vida a Sturzenegger en la plaza de los grandes jugadores pero le generan mayores dolores de cabeza con el precio del billete físico, más propenso a llegar a las tapas de diarios.
"Si extrapolamos la demanda de billetes que tenemos nosotros por nuestra participación en el mercado, yo calculo que los minoristas demandan entre u$s 260 y u$s 300 millones al día", dijeron en un banco. Pero más allá de la suerte del precio a la calle, en la plaza de los grandes jugadores la dinámica también es ascendente.
"Estamos en un bache difícil para el BCRA, a mitad de camino entre el acuerdo con las cerealeras y la cosecha", dijeron ayer en otra entidad. Entre el 17 de diciembre, primer día de operaciones sin cepo, y el 22 de enero, las principales cerealeras exportadoras ingresaron u$s 4000 millones en concepto de adelanto de liquidaciones de exportaciones. Ese flujo extraordinario, unos u$s 150 millones al día, fue el que mantuvo al dólar entre los $ 13 y $ 14. Una vez agotado ese aporte, la liquidación de divisas del agro volvió a los niveles habitualmente bajos de un primer trimestre del año y la divisa no hizo más que subir. "Para colmo los dólares de un eventual acuerdo con los holdouts todavía están lejos", agregaron.
Ayer se operaron u$s 387 millones en los dos mercados cambiarios mayoristas, con lo cual las ventas del BCRA representaron casi un tercio del mercado. Todavía falta oferta. En las entidades ayer nadie temía una escapada del dólar. La creencia generalizada es que una vez que llegue la época de cosecha el segundo trimestre del año, cuando entra la mayor parte de los dólares de las exportaciones agropecuarias el precio se calmará sólo. Un acuerdo por la deuda en default agregaría más estabilidad aún, sostienen.
Contra lo que deja trascender este BCRA, respecto que no mira el precio del dólar sino la evolución de los precios, en las mesas privadas señalan que llegar hasta la cosecha con un dólar que sube todos los días puede llegar a generar remarcaciones en los precios, precisamente lo que busca evitar Sturzenegger. El salto del dólar del orden del 35% en diciembre pasado se transformó en un avance del 55,71% desde la salida del cepo hasta ayer.
En la autoridad monetaria ayer explicaban que la intervención en el mercado cambiario tiene que ver más con evitar que la divisa adopte patrones predecibles. No hay objetivo de precio ni bandas de flotación. La relación con la lucha contra la inflación, a lo sumo, está en que a cambio de los dólares vendidos ayer recibió $ 1.834,6 millones, es decir, sacó pesos de la calle. La mesa de operaciones del BCRA se mantuvo en contacto con algunos bancos durante la rueda de ayer. Las consultas apuntaban a conocer el origen de la demanda de divisas.

