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El
exagerado camino al alza que el Banco Central (BCRA) le permitió al dólar en
las últimas semanas generó los primeros roces en el seno del equipo económico.
Las desavenencias
provocaron incluso malhumor en el ala política ya que el momento más crítico de
la nueva e inesperada corrida contra el peso coincidió con dos intentos
oficiales de reinstalar optimismo hacia el futuro: el acuerdo para terminar de
regularizar totalmente la deuda y el anuncio de medidas que apuntan a compensar
la erosión que sufren los ingresos por la persistente inflación, como la
devolución del IVA en los alimentos.
Los reproches a la estrategia del BCRA se escuchaban en el Ministerio
de Hacienda desde hace varias semanas y los más reiterados aludían a las
vacilaciones que Federico Sturzenegger habría mostrado para intervenir sobre la
plaza cambiaria para moderar la suba del billete. Esas quejas, ignoradas por
entonces, comenzaron a repetirlas funcionarios del entorno del Presidente al
ver la incomodidad que generó en el mandatario un dólar por encima de los 16
pesos.
Pero
quien más incómodo se sintió con esa cotización fue el ministro Prat-Gay que,
hace sólo cuatro meses había calificado ese precio como de "pánico" y
síntoma de que "las cosas se hacían mal". Por esta razón en el
mercado no consideraron casuales los dichos del ex presidente del BCRA y algo
así como un mentor del actual ministro, Javier González Fraga, que ayer criticó
abiertamente a Sturzenegger por "jugar a la ortodoxia" y no mostrarle
al mercado "la billetera y la posibilidad de perder".
Quien devolvió atenciones fue el economista Diego Giacomini al criticar
"el excesivo gradualismo" de Prat-Gay para bajar el gasto fiscal y la
inflación. "Es como si un paciente va al oncólogo y le dicen: nos vamos a tomar 4 años para
curarlo", ironizó. Giacomini comanda la consultora
Economía&Regiones, creada por el hoy ministro del Interior, Rogelio
Frigerio. Sturzenegger representa a los economistas puros de Pro, mientras que
Prat-Gay llegó a la alianza de la mano de Elisa Carrió.
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