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Por Javier Blanco -
Los precios de los activos se movieron localmente al compás de los estímulos o
penalizaciones que implicaron la sostenida recuperación que ensayan los precios
del petróleo, por un lado, y la tendencia bajista que volvió a mostrar el tipo
de cambio, en un mercado cada vez más ilusionado con la llegada de capitales,
pero que, por ahora, debe convivir con sus magros recursos propios.
Esta dicotomía quedó plasmada en el comienzo
de la semana corta de negocios en el dispar movimiento que volvieron a mostrar
las distintas versiones del Merval:
* El índice más internacionalizado (Merval) cerró el día con una mejora
de un cuarto de punto, básicamente adjudicable a las mejoras de Petrobras (2%)
e YPF (1,5%).
* Su versión localista (Merval Argentina),
en cambio, cayó un cuarto de punto, dejando a la vista el recorrido bajista que
ensayó la mayor parte de los papeles (38 bajas versus 35 alzas) afectado por el
ajuste cercano al 2% que mostró el "contado con liquidación"
siguiendo la caída del dólar mayorista.
Ese último factor fue además el que también estuvo detrás de los
descensos del 1 al 2% que se anotaron en la jornada tanto los bonos en dólares
como aquellos emitidos en pesos pero con capital atado a la variación del tipo
de cambio. Todas estas correcciones se dieron en un marco de negocios acotados
frente a la proximidad de los feriados de Semana Santa y ante la falta de
ingreso de fondos desde el exterior.
Pero eso no parece cambiar una perspectiva
optimista reflejada en la suba del 36% que mostró el precio de una licencia
para operar en el mercado. Ayer se pagó $ 20 millones (US$ 1,4 millones) lo que
un mes atrás se había pagado $ 15 millones. Y es la primera vez en años que una
acción del Merval supera el US$ 1 millón.
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