Una misión del FMI que está en Brasil para revisar el acuerdo firmado con el país en 2002 y ampliado en 2003 criticó ayer las operaciones del Banco Central (BC) para intentar detener la depreciación del dólar.
"Es importante que no existan influencias sobre la tasa de cambio para que la cotización del dólar pueda reflejar la realidad del mercado cambiario", expresó en declaraciones a periodistas el jefe del grupo del FMI, Charles Collyns.
El organismo respondió así a la decisión del BC brasileño de contener la depreciación del dólar. El martes, el Banco Central anunció que pretendía alcanzar ese objetivo mediante la recompra de contratos de la deuda pública sujetos a la variación del dólar.
La medida surtió algún efecto y permitió que el dólar se apreciase el 0,22 % y cerrase a 2,616 reales, además de evitar, al menos por un día, que la divisa estadounidense siguiera cuesta abajo tras alcanzar la víspera un precio de 2,610 reales, el más bajo desde junio de 2002.
Compras
En los últimos días, presionado por empresarios y miembros del Gobierno, el Banco Central ha comprado dólares con el mismo fin. Representantes de la empresa privada y del ejecutivo temen que la caída del dólar pueda obstaculizar que el país logre este año 100.000 millones de dólares por exportaciones.
Collyns consideró que la depreciación del dólar no perjudicará las exportaciones, pues han crecido de forma sostenida en los últimos años. A su juicio, la economía brasileña está fuerte y las cuentas externas en orden.
Añadió que "la política monetaria está en el rumbo correcto" para garantizar que la inflación cerrará este año en torno al cinco por ciento fijado como meta por el gobierno. Actualmente la autoridad monetaria sólo retira de circulación esos contratos (swap cambiario) el día de su vencimiento, pero a partir de hoy serán rescatados anticipadamente en subastas que tendrán periodicidad semanal.
El dólar cerró a 2,602 reales.
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