LONDRES, feb 3 (Reuters) - La fortaleza del euro frente al dólar se ha convertido en una preocupación menor de lo que era y ya no se considera como recesiva para la economía de la zona del euro, dijo una fuente europea del G7 en vísperas del encuentro del grupo de naciones ricas.
"El tipo de cambio no es ya causa de preocupación como lo era hace unos meses", dijo la fuente. "Ya no se le considera un factor recesivo".
El dólar se ha estabilizado alrededor de los 1,30 dólares por euro <EUR=> después de haber llegado a un mínimo récord de 1,3667 dólares en diciembre. Aun así, la zona de la moneda única europea cree que la Reserva Federal de Estados Unidos debería endurecer su política monetaria más aceleradamente si el dólar reanuda su depreciación, dijo la fuente.
"Si el dólar se debilita otra vez, entonces, la Fed debería reaccionar subiendo las tasas más aceleradamente", agregó.
Los ministros de Finanzas y los gobernadores de los bancos centrales de las potencias industriales del G7 se reunirán el viernes y el sábado en Londres entre preocupaciones acerca de los desequilibrios económicos mundiales, aunque no se espera que forjen una nueva posición sobre como manejar la moneda.
El G7 ha indicado que repetirá su llamamiento para tipos de cambio flexibles, una postura destinada a convencer a China para que comparta el peso de la debilidad del dólar y que permita que su yuan, fijado al dólar, se revalúe. China no ha dado muchas señales de un cambio inminente.
EL YUAN FIJADO
La fuente del G7 confirmó los comentarios del miércoles del ministro de Economía de Italia, Domenico Siniscalco, de que en cumbres previas del grupo de países ricos se había discutido con China la idea de fijar el yuan a una cesta de monedas internacionales en vez del dólar.
Cuando se le preguntó si China parecía favorecer esta opción para una revaluación en vez de ampliar la banda de fluctuación del yuan frente al dólar o cambiar el tipo de cambio central, contestó: "No puedo hablar por ellos sobre eso, pero hablan acerca de una cesta de divisas".
Un factor importante que condujo a la caída del dólar a finales del año pasado fue la preocupación de los inversionistas acerca del crecimiento de los déficits de cuenta corriente y presupuestario de Estados Unidos, que muchos analistas ven como una amenaza para la estabilidad económica general.
La fuente del G7 señaló que la zona del euro estaba deseosa de ver "si el compromiso (del presidente estadounidense George W. Bush) de reducir a la mitad el actual déficit de cuenta corriente en los próximos cinco años se ve apoyado por la política que se aplique".
La fuente dijo también que los precios del petróleo estarán otra vez en la agenda del G7, aunque constituirán "una preocupación menor que la de hace seis meses". Los futuros del crudo liviano en Estados Unidos se han negociado alrededor de 47 dólares <CLc1> al comienzo del mes de febrero, tras haber llegado a un máximo por encima de los 55 dólares a finales de octubre.
También citó que "estudios recientes sugieren que los precios actuales están en línea con los recursos petroleros y que son sostenibles".
El G7 no discutirá la controvertida oferta de Argentina de canje de deuda incumplida por una nueva, con una pérdida de hasta un 70% para los acreedores. Muchos inversionistas de varios países han rechazado el canje, intentando conseguir un monto mayor.
"Sería inapropiado para el G7 decir algo que pueda ser visto como una interferencia en momentos en que la oferta todavía está abierta en los mercados", dijo la fuente.