Por Javir Blanco - La plaza local debió digerir ayer un combo de noticias que, por su impacto sobre los precios, dispararon un reacomodamiento de carteras que se sumó a los lógicos que acompañan un cierre de trimestre. La referencia alude, en el primer caso, a la polémica decisión del Gobierno de reemplazar el IPC porteño por el de San Luis para el cálculo del coeficiente de estabilización de referencia (CER), es decir, el indexador que trata de proteger el capital de los títulos en pesos de la voracidad de la inflación. La medida generó suspicacias, dado que la Ciudad había calculado una inflación del 4% para febrero, mientras San Luis la había estimado en 2,7%. Así, el Gobierno se ahorraría $ 3000 millones de intereses, aunque con la Anses como principal perjudicada, dado que esto causó bajas de hasta 2,5% en los bonos, con el Cuasipar (propiedad absoluta del ente previsional) como el más afectado. A esto hay que sumar la anunciada decisión de Fintech, fondo que separó US$ 600 millones para intentar comprar el 20% de las acciones de Telecom que flotan en plaza pagando $ 46 por cada papel. Al momento de conocerse la propuesta, el precio estaba por encima de $ 54. ¿Resultado? La acción, una de las más operadas a nivel local, cayó 2% ayer, dado que el retiro ayudará a achicar más a un mercado de por sí pequeño, con lo que cual reaparece la posibilidad de que quien quiera comprar riesgo argentino en los próximos meses no encuentre vehículos para hacerlo. El tercer vector de la rueda volvió a ser la crisis en Brasil, al confirmarse que se desmembró la coalición que sostenía al PT en el poder. En medio de esto, el crudo confirmó su cambio de tendencia (cayó casi 3%) y la Fed, su falta de apuro para volver a subir las tasas, pero por aquí a casi nadie le importó. Por Javier Blanco - La plaza local debió digerir ayer un combo de noticias que, por su impacto sobre los precios, dispararon un reacomodamiento de carteras que se sumó a los lógicos que acompañan un cierre de trimestre. La referencia alude, en el primer caso, a la polémica decisión del Gobierno de reemplazar el IPC porteño por el de San Luis para el cálculo del coeficiente de estabilización de referencia (CER), es decir, el indexador que trata de proteger el capital de los títulos en pesos de la voracidad de la inflación. La medida generó suspicacias, dado que la Ciudad había calculado una inflación del 4% para febrero, mientras San Luis la había estimado en 2,7%. Así, el Gobierno se ahorraría $ 3000 millones de intereses, aunque con la Anses como principal perjudicada, dado que esto causó bajas de hasta 2,5% en los bonos, con el Cuasipar (propiedad absoluta del ente previsional) como el más afectado. A esto hay que sumar la anunciada decisión de Fintech, fondo que separó US$ 600 millones para intentar comprar el 20% de las acciones de Telecom que flotan en plaza pagando $ 46 por cada papel. Al momento de conocerse la propuesta, el precio estaba por encima de $ 54. ¿Resultado? La acción, una de las más operadas a nivel local, cayó 2% ayer, dado que el retiro ayudará a achicar más a un mercado de por sí pequeño, con lo que cual reaparece la posibilidad de que quien quiera comprar riesgo argentino en los próximos meses no encuentre vehículos para hacerlo. El tercer vector de la rueda volvió a ser la crisis en Brasil, al confirmarse que se desmembró la coalición que sostenía al PT en el poder. En medio de esto, el crudo confirmó su cambio de tendencia (cayó casi 3%) y la Fed, su falta de apuro para volver a subir las tasas, pero por aquí a casi nadie le importó. |