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Por Javier Blanco -
La plaza local volvió a dejar en evidencia ayer que, a falta de un ingreso
genuino de fondos, no logra romper su dependencia de los vaivenes del dólar y
pierde en el mano a mano con la tasa de interés.
Tanto las acciones como los bonos más
negociados (que por esa misma dependencia son los emitidos en moneda extranjera
o vinculados a su variación) cerraron la anteúltima rueda del mes -y del primer
trimestre del año- en baja pese a que los mercados del exterior que suelen
actuar como una referencia registraron ganancias generalizadas.
La clave volvió a estar en la estabilidad con tendencia al retroceso
del tipo de cambio, ahora que la banca oficial lo controla de cerca para que no
se dispare a fin de mes acrecentándole la hipoteca de los futuros al BCRA. Esta
acción no sólo acotó la volatilidad de la plaza mayorista, sino que también
contagió a los tipos de cambio operados por Bolsa que, virtualmente, quedaron
fijos.
El resultado fue que el índice Merval, que
había abierto en alza empujado por un rebote del petróleo y el buen clima para
tomar riesgo que dejó la última definición de la Fed (ratificando que será
paciente para volver a subir la tasa), no pudo sostenerse en terreno positivo.
Por esta razón cerró el día 0,5% abajo pese al piso que le aseguraron las
nuevas alzas de Petrobras (1,2%) y Tenaris (2,2%). El Merval Argentina, que no
cuenta con ambas cotizantes (por tener sede social en el exterior), reflejó
mejor la pesadez del mercado al retroceder un 1,2 por ciento.
La plaza va camino a cerrar hoy un balance de mes con pérdidas, dejando
a la vista que "la seguidilla de licitaciones de Lebac al 38% para el
plazo de 35 días hizo mella en el mercado accionario", evaluaron desde
Bull Market Brokers.
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