El dólar recuperó terreno frente al euro después de que el presidente de la Reserva Federal, Alan Greenspan, se haya mostrado optimista sobre las cifras de déficit en EEUU y la posibilidad de recortarlo. El billete verde apenas se vio afectado por las cifras de creación de empleo en EEUU, que volvieron a decepcionar a los inversores. Durante su comparecencia en la reunión de los siete países más industrializados del mundo (G-7), que se celebra en Londres, Greenspan aseguró que el abultado déficit estadounidense, uno de los factores que más inquietud ha provocado en los mercados internacionales, está muy cerca de tocar techo. Las palabras de Greenspan fueron muy diferentes a las pronunciadas por el máximo responsable de la FED el pasado mes de noviembre, cuando aseguró que elevado déficit que exhibía la primera economía mundial reduciría el atractivo del billete verde para los inversores.
De hecho, los vaticinios de Greenspan se cumplieron tanto en el plano de los inversores institucionales, con sucesivos máximos históricos desde la victoria electoral de George W. Bush, como en el plano de las reservas de los Estados, algunos de los cuales ha incrementado sus reservas en euros en detrimento de las denominadas en dólares.
El dólar tan sólo experimentó momentos de zozobra cuando se publicó el dato de creación de empleo del mes de enero, que fue inferior de nuevo al previsto por los analistas. Las cifras de 146.000 nuevos puestos de trabajo contrastó con las estimaciones de los expertos, que rondaban la cifra de 200.000 empleos.
En un movimiento vertical, el euro se fue por encima de 1,30 dólares. Sin embargo, el movimiento fue poco menos que anecdótico. Minutos después la situación volvía a la normalidad y el dólar se disponía a marcharse hasta sus máximos de los tres últimos meses frente a la moneda única.
Sólo hubo un factor que lo impidió: la publicación de las cifras de confianza del consumidor de la Universidad de Michigan, que también decepcionaron a los inversores al ser inferiores a lo previsto.
Sin embargo, el dólar perdió terreno frente al yen después de que las autoridades chinas manifestaran en la reunión del G-7 que aún no ha llegado el momento de dejar al yuan en libre fluctuación.