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España volverá a
pisar fuerte en la economía argentina. Al menos eso es lo que surge de las
palabras de su ministro de Relaciones Exteriores, José Manuel García-Margallo,
entrevistado en el ciclo Conversaciones de LA NACION. "Hay interés de las
empresas españolas en volver a la Argentina. Y no sólo de las grandes, que ésas
se arreglan solas, sino también de las pequeñas y medianas", afirmó el
diplomático, en un reportaje que se publicará hoy en lanacion.com.
García-Margallo
destacó que con el presidente Mauricio Macri se inició un nuevo período en la
Argentina, en el que el país se está abriendo al mundo y a los inversores.
"Y España está encantada de colaborar con estas políticas. Hay una gran
simpatía por esta nueva administración", remarcó, al tiempo que precisó
que su país es el segundo inversor en estas tierras.
Respecto de las
relaciones que su país tuvo con la Argentina durante el gobierno de Cristina
Kirchner, el canciller hizo referencia a un "enfriamiento", que se
profundizó cuando se produjo la expropiación de la participación de Repsol en
YPF. "Pasamos un período complicado, con muchos encontronazos. Luego eso
se arregló, pero enfrió mucho las relaciones. Por suerte, con el actual gobierno
tenemos una gran afinidad y sintonía", expresó.
Sobre América
latina, García-Margallo dijo que es muy optimista. En verdad, reconoció que la
caída en los precios de las materias primas que se producen en la región
preocupa un poco, pero en su opinión se trata de un período transitorio.
"Salvo algunas pocas excepciones, la mayoría de sus países viven en una
democracia", enfatizó.
De todos modos,
no dejó de remarcar la crisis institucional que se vive en Venezuela, país que
está casi en un callejón sin salida, ni los problemas que golpean a Brasil.
Pero reiteró que nada es tan grave como parece y que América latina pisa cada
vez más fuerte en el escenario mundial.
En cuanto al tan
mentado acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea, el diplomático lamentó la
lentitud con que se está trabajando, ya que él es partidario de firmar un
tratado. "Se sigue analizando un acuerdo con el Mercosur. España cree que
eso sería muy bueno, pero otros países de la Unión Europea no piensan igual. Yo
creo que la Unión Europea no se puede dar el lujo de quedar fuera de una región
tan interesante como ésta y dejar el lugar a China", comentó.
No desconoció,
tampoco, que Europa sigue sumergida en una crisis económica debido a un
problema de competitividad y a la necesidad de mutar hacia otro modelo
económico. "Debemos aunar tres objetivos clave: eficiencia económica,
inclusión social y un modelo de desarrollo medioambiental distinto",
opinó.
Asimismo, dejó en
claro que la crisis económica en España no está resuelta. "Somos todavía
una economía vulnerable, pero estamos por el buen camino. Igual que la
Argentina, que debe saber que nada se logra sin esfuerzo", concluyó.
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