Preocupados por el alcance del deterioro del déficit fiscal en Brasil, los inversores también se preguntaron en qué niveles puede llegar el costo de fondeo argentino. De acuerdo a Kulesz, el costo de fondeo del país debería estar en niveles de Uruguay en 2 o 3 años.
La tasa de Argentina actualmente casi duplica a la de Uruguay, que a fines del año pasado emitió un bono global por u$s 1700 millones, con vencimiento en 2027, a una tasa inferior al 4,5%. Una cifra que tardará en ver el equipo económico de Alfonso Prat-Gay, puesto que el mercado estima que el costo de fondeo rondará en un futuro inmediato en torno al 8%.
Es que el país podría convertirse en el principal emisor de deuda emergente en 2016, según estima Morgan Stanley. En un informe reciente, el banco recomendó a sus clientes tomar una "pausa táctica", teniendo en cuenta que la gran oferta de activos argentinos se acerca y que los fondos "distressed" podrían convertirse en vendedores para tomar ganancias. "Nos movemos a una posición de market-weight en nuestro portfolio", sostuvo el banco.
Para Nomura, será importante seguir de cerca las condiciones y la demanda del mercado a la nueva emisión como barómetro para medir la demanda de otro tramo de la emisión a finales de este año, puesto que Argentina todavía tiene que financiar sus déficits en las cuentas externas y fiscales.
Si la Argentina emite con una prima más cerca de 8% que de 8,5% en el índice de referencia a 10 años, entonces esto indica la capacidad de continuar con la financiación en los mercados de capitales externos sin desestabilizar los mercados secundarios, dijo un análisis de Siobhan Morden, de Nomura.

