Sobre la economía mundial:
“Desde nuestra reunión de octubre, el ciclo económico ha madurado y el crecimiento mundial se ha moderado, pero se prevé que siga siendo robusto en 2005. Los riesgos están equilibrados, aunque los desequilibrios se mantienen. Las presiones inflacionistas permanecen subsumidas”.
Sobre las prioridades de política económica:
“Reconocemos que cada uno de nuestros países debe jugar un papel para apoyar un crecimiento sostenible a largo plazo: Estados Unidos se ha comprometido a una consolidación fiscal; Europa y Japón, a llegar a cabo más reformas estructurales. Estamos de acuerdo en la importancia para el crecimiento mundial de un ambicioso resultado de la reunión ministerial de la Organización Mundial del Comercio (OMC) en Hong Kong, con la vista puesta en concluir la ronda de Doha”.
Sobre los tipos de cambio:
“Reafirmamos que los tipos de cambio deben reflejar los fundamentos de la economía. La excesiva volatilidad y los movimientos desordenados de los tipos de cambio son indeseables para el crecimiento económico. Continuaremos vigilando de cerca los mercados de divisas y cooperaremos de la forma apropiada. En este contexto, enfatizamos que es deseable una mayor flexibilidad de los tipos de cambio en aquellos grandes países o áreas económicas que carecen de tal flexibilidad, para promover un ajuste suave y generalizado del sistema financiero internacional, basado en los mecanismos de mercado”.
Sobre el mercado energético:
“Hemos discutido los asuntos energéticos de medio plazo y los riesgos de los actuales precios del petróleo. La transparencia de la información y la integridad de los datos son clave para un suave funcionamiento de los mercados. Damos la bienvenida a acciones concretas para mejorar la provisión de información al mercado de petróleo y alentamos trabajos adicionales, que incluyan datos sobre las reservas. [...] Reconocemos la importancia de incrementar a medio plazo el suministro de energía”.
Sobre el mercado de trabajo:
“Para lograr el éxito económico es clave una economías flexible con mercados de trabajo eficientes. En una crecientemente economía mundial integrada, lograr aumentar la participación en el mercado de trabajo podría elevar los niveles de vida y mejorar la sostenibilidad de las finanzas públicas”.

