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Por Martín
Kanenguiser - La inflación cerró en marzo cerca del 3,7% y apunta a superar el
6% este mes, por lo que la proyección anual del acumulado en el primer
cuatrimestre se ubicaría en torno del 40%, según las consultoras que miden la
evolución de los precios en forma privada.
Los analistas entrevistados ayer por LA
NACION afirmaron que el impacto de los recientes aumentos de tarifas en los
servicios de agua, gas y transporte explica el salto de un mes al otro y
advirtieron que, si no hubiese más aumentos, en el segundo semestre la
inflación podría ubicarse en el 2% mensual.
De este modo, se llegaría a un promedio a fin de año del 35% en un
escenario moderadamente optimista, bastante lejos del 25% de techo fijado, a priori, por el
Gobierno.
La diferencia entre los resultados de las
consultoras reside en que algunas incluyeron el impacto de la suba de las
tarifas en febrero y otras en marzo.
La directora del estudio Bein, Marina Dal Poggetto, indicó que cerraron
su relevamiento en el 4,8% el mes pasado, por los incrementos en educación,
salud, vivienda, naftas, taxis, cocheras, peajes, precios de los autos y de los
cigarrillos, a los que se sumó el alza del 3,2% en los alimentos.
"El impacto directo en abril de la suba
del transporte, gas, naftas y agua es el 6% y una parte quedará para
mayo", señaló. Sin contar otras alzas, la inflación de este mes, calculan,
daría el 6%, aunque podría trepar al 7%.
"Con un 7% en abril, a nivel
interanual llegaríamos a un 40,8%. El índice seguirá subiendo algunos meses y
caerá a fin de año. Teníamos una proyección anual del 36%, pero es optimista,
dados los aumentos de tarifas que hubo", concluyó Dal Poggetto.
Juan Luis Bour, economista jefe de la
Fundación de Investigaciones Económicas Latinoamericanas (FIEL), sostuvo que su
medición cerró con un aumento del 3,2% a nivel general y del 3,8% en alimentos
y bebidas. La inflación núcleo llegó al 2,5% el mes pasado, con un descenso
continuo en los últimos tres meses.
El impacto fue mayor entre los más pobres,
dado que el costo de la canasta básica total (mide el nivel de pobreza) que
mide FIEL en marzo registró un alza del 6%, a $ 8179 (para una familia tipo),
mientras que la canasta alimentaria (mide el nivel de indigencia) sufrió un
aumento del 5,5%, a $ 4402.
Para este mes, Bour también calculó que
estará entre el 6 y el 7% por los "atípicos aumentos de las tarifas, ya
que sin ellos estaría en el 2% mensual". Es un nivel que se va a mantener
aunque el tipo de cambio esté tranquilo, porque "se pasó de una inflación en
bienes a una de servicios", explicó, y de inmediato advirtió que
"habrá algún efecto de segunda ronda de aumentos de precios, pero con una
devaluación del 60% y ajuste de tarifa del 300% no se podía esperar otra
cosa". Luego de que FIEL estimó que la inflación estaba en el 33% anual en
marzo, en abril llegaría al 39%, nivel en el que "se mantendrá cuatro o
cinco meses".
Verónica Sosa, de la consultora Economía
& Regiones, dijo que midieron un aumento del 4,4% en marzo, "por las
actualizaciones de tarifas, ya que, sin éstas, el mes pasado habría arrojado
una suba del 0,9%". Para abril, E&R prevé una suba del 5%, que
llevaría la medición interanual al 36%. Sosa aclaró que "es de esperar
que, cuando terminen estos ajustes fuertes, la suba de los precios converja al
1% mensual a fin de año y a un 35% anual".
El director de la consultora, Diego
Giacomini, indicó que la inflación núcleo (o core) -que no tiene en cuenta ni
los precios administrados (tarifas servicios públicos y combustibles) ni los
bienes estacionales (frutas y verduras- "viene reduciéndose sostenidamente
del 2,8% en enero al 2,2% en febrero y al 1,8% en marzo, mientras que los
precios administrados y estacionales se han acelerado del 0,4% (enero) al 2,2%
(febrero) y 2,6% (marzo). Y la inflación núcleo bajaría al 1,4% en abril".
Esta tendencia, opinó, "muestra que la
política monetaria lentamente va haciendo su trabajo y permite anticipar que la
inflación se desaceleraría en el segundo semestre", lo que no significa
que baje con rapidez, porque esta estrategia siempre actúa con un rezago de 12
meses, "por lo que la política monetaria desbocada de [Alejandro] Vanoli
seguirá teniendo impacto durante gran parte de este año".
Lorenzo Sigaut Gravina, director de
Ecolatina, indicó que registraron un incremento del 2,9%, frente al 4,7% de
febrero, cuando computaron el grueso de la suba de las tarifas. La clave es que
en el primer trimestre la inflación arrojó una suba del 11,6%, que se correría
al 17% si se tomara en cuenta el 5% que proyectan para abril.
En tanto, la inflación núcleo se ubicó en el
2,9% el mes pasado, frente al 5,5% de diciembre de 2015.
"Debería bajar porque, a priori, éste
sería el último ajuste de tarifas importante del año y buena parte de la
devaluación quedó en el pasado. En el segundo semestre puede volver al 2% de
velocidad crucero; no al 1% que prevé el Gobierno. Y cerrar el año en el 35 por
ciento", detalló Sigaut Gravina.
Luciano Cohan, director de Elypsis, afirmó
que en marzo cerraron en el 3,4% la inflación porteña, con importantes
descensos entre cada semana del mes pasado: pese a que la suba en la primera
semana fue del 1,1%, las cuatro siguientes cerraron con valores inferiores
(0,9, 1, 0,5 y 0,5%, respectivamente).
Este mes, "la inflación de la ciudad de
Buenos Aires estará cerca del 6%, mientras que la nacional se ubicaría en la
mitad, por la diferencia en el impacto de la suba de las tarifas", señala
el informe de Elypsis. En el acumulado interanual, "rondará el 40% este
mes y se aguarda que se reduzca en el segundo semestre por una menor actividad
económica, por lo que cerraría con un promedio del 37%", detalló.
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