Las negociaciones en la Organización Mundial del Comercio (OMC) sobre las normas de acceso a los mercados de productos no agrícolas avanzan con lentitud y sin apenas acuerdos, informaron fuentes de la entidad multilateral.
''Los avances son lentos y se podría decir que (los negociadores) no están virtualmente de acuerdo en nada'', agregaron las fuentes sobre las discusiones que en ese grupo de trabajo se siguen para reducir los derechos arancelarios de los productos industriales.
Hace una semana, los representantes de comercio de medio centenar de países, incluidos la Unión Europea (UE), Estados Unidos, Canadá y varios latinoamericanos, se pusieron de acuerdo en Davos (Suiza) para impulsar las negociaciones globales sobre la liberalización del comercio.
Sin embargo, esas esperanzas se ven contrarrestadas en el terreno práctico por los escasos progresos en las negociaciones de aspectos importantes para la conclusión de la Ronda del Desarrollo de Doha del 2001, como son el acceso a los mercados para productos no agrícolas.
Las mismas fuentes añadieron que ''después de dos días de negociaciones no hay muchos progresos'', al tiempo que señalaron que en las discusiones hubo dificultades sobre el tratamiento a dar al pescado y a algunos productos pesqueros.
Durante las negociaciones se volvió a abordar una lista de aspectos técnicos que ya se discutieron en la reunión de diciembre pasado sobre este mismo punto.
Entre ellos se encuentran las formulaciones a aplicar para los picos arancelarios, los aranceles elevados y su progresión, así como los productos de interés para la exportación entre los países en desarrollo, la cobertura de productos afectados y su participación por sectores o la dependencia de algunos países de los ingresos procedentes de los aranceles.
''No hay ningún consenso sobre la manera de proceder y tampoco se han puesto sobre la mesa nuevas ideas'', dijeron las fuentes sobre algunos de esos puntos.
En lo que respecta a la eliminación de las bajas tarifas, algunos de los países indicaron que ``las que son bajas para unos, son altas para otros''.
Esas tarifas arancelarias son una importante fuente de recursos fiscales para algunos países en desarrollo, y forman parte esencial de sus presupuestos.
Mientras para las naciones industrializadas esos recursos no representan más del uno por ciento de sus ingresos, en el caso de las economías en desarrollo constituyen más del 15 por ciento.
En estas discusiones, Estados Unidos y Nueva Zelanda presentaron una propuesta para la aceptación de códigos para identificar maderas, uno de los mayores sectores industriales y que produce ingresos superiores a los $950,000 millones anuales en todo el mundo.
El comercio de productos forestales anual es superior a los $200,000 millones.