Las letras del Banco Central (BCRA) se mantienen en 38%, lo que impulsa también al Call Money -la tasa a la que se prestan los bancos a un día- al 37%, volviendo más atractiva a la moneda doméstica. Incluso en la City dudan que esta tendencia cambie en el corto plazo.
"Este tema no va a dejar que el dólar mayorista suba, ya que por ahora el negocio es seguir vendiendo la posición en dólares y colocar los pesos", expresó Fernando Izzo de ABC Mercado de Cambio. En sintonía, agregó: "Solamente va a reaccionar el dólar cuando se revierta esta situación, ya que el Banco Central no va a regular el mercado cambiario por ahora, en estas condiciones, hasta que no cambien otras variables económicas".
De la misma manera, Gustavo Quintana de PR Corredores de Cambio sostuvo que los pronósticos que anticiparon una tendencia débil en la evolución del dólar se están cumpliendo. "El escenario que combina tasas de interés elevadas con ingresos estacionales importantes se mantiene sin modificación y permite deducir que el ciclo de declinación todavía dista de finalizar", aseguró.
Por otro lado, Quintana destacó que la oferta de dólares "fue otra vez muy intensa como para poder ser contenida" por la demanda de los importadores y, en consecuencia, la caída en la cotización se mantuvo constante a lo largo de todo el día sin que se presentaran signos de una recuperación de los precios. Tras la baja de ayer, el dólar perdió toda la ganancia acumulada durante la semana pasada y a tan solo una rueda de cerrar la actual, ya se ubica en niveles de 15 días atrás. Desde que comenzó el mes, ya lleva 32 centavos abajo, con un caída porcentual del 2,1% en las cuatro jornadas posteriores.
Ayer el tipo de cambio se movió con mucha más volatilidad que en ruedas previas. En la apertura anotó su valor máximo del intradiario, $ 14,60, mientras que el precio mínimo llegó a ser de $ 14,43. "Solo gracias a una muy tibia recuperación de la demanda, que se dio en la última hora de operaciones, se corrigió la caída", dijeron desde PR Corredores de Cambios. El volumen en el spot ascendió a u$s 405 millones, de los cuales u$s 274 millones se negociaron en el Siopel y u$s 131 millones en el MEC.
En cuanto al monto operado en futuros, fue ínfimo: u$s 12 millones. Izzo explicó que como la expectativa del tipo de cambio es a la baja, "ningún banco se tienta con tomar posiciones a futuro, salvo algunas puntuales por algún negocio concreto". Así, para fin de mes quedó pactado a $ 14,726 y a fines de mayo $ 15,14. En tanto, en el segmento ROFEX, el volumen alcanzó los u$s 530 millones.

