Ayer, sin ir más lejos, el principal índice cerró con un rojo de 3,2%, anotando su cuarta rueda consecutiva en baja. Por segunda vez esta semana, todos sus papeles finalizaron la rueda en terreno negativo.
Si bien es cierto que el humor de los mercados internacionales, con Wall Street cayendo 1% por dudas sobre la economía estadounidense, no ayudó; la principal razón por la que los inversores locales optaron por las ventas fue la "lebaquización" de sus carteras.
"Las acciones argentinas están navegando sin rumbo a merced de la política monetaria. La renta variable se mueve como reflejo inverso de lo que ocurre con las Lebac", explicó Nery Persichini, economista de Inversor Global.
"Concretamente, el mercado ha reaccionado a lo que dijo Sturzenegger en el Summit de Bloomberg, donde dejó muy claro que va a seguir abocado a bajar la inflación, ergo va a mantener el nivel de tasas", añadió.
"Abril parece el mes destinado a los rojos generalizados. Estamos en el mes de mayor inflación desde que comenzó el gobierno de Mauricio Macri. Por eso creemos que también será el mes con tasas más altas, en una medida del BCRA por corregirla", señaló Paula Premrou, CEO de Portfolio Personal.
"Las tasas le están ganando a todo", destacó la economista. La ecuación es simple: no existe en el mercado local un instrumento financiero que ofrezca una ganancia superior al 38% de las letras del Central, por eso los actores de la bolsa se vuelcan a éstas.
Un indicador de esta tendencia de "aspiradora" del BCRA es el volumen operado en la plaza bursátil, que desde comienzos de abril se mantiene por debajo de los $200 millones. La agresiva política monetaria del Banco Central ha conseguido mantener al dólar por debajo de los $15, lo que también ha alejado a los inversores de los títulos públicos. Ayer, los bonos mostraron un balance negativo.
"Los inversores de bonos están esperando a ver qué sucede con el acuerdo con los holdouts, especialmente si la Argentina logra finalmente cerrarlo y luego a qué tasa y con qué acogida puede salir a colocar deuda", agregó Premrou.
El panorama negativo de los últimos días podría repetirse en las próximas semanas. Sin embargo, la sangría de la bolsa local podría limitarse si el dólar, que ayer en su cotización minorista terminó por debajo de los $14,50, finalmente encuentra un piso. "El tipo de cambio no debería bajar mucho más", dijo la economista.
Los analistas recomiendan precaución para las siguientes ruedas. "Mi consejo es mucha cautela y selectividad. La bolsa está corrigiendo y no sabemos cuándo pueda terminar", adelantó Persichini.
"El escenario es de lateralización. Esperamos que haya un poco más de caída en el Merval antes de que las acciones comiencen a rebotar", coincidió Premrou.

