"El cambio de gobierno permitió que se reanudara el diálogo. Creo que se va a traducir en inversiones concretas que se potencian a partir del mercado de capitales chileno", describió Luis Pagani, presidente de Arcor. Para el mayor productor mundial de golosinas, el Gobierno avanzará con leyes que den previsibilidad, licitará obras y dará un marco para el nuevo escenario. Chile, en tanto, es un país con un contexto distinto. "Al ser más abierto, se compite con los jugadores de todo el mundo y si te vas de la moneda como referencia se termina el mercado. El precio es clave", Respecto de las perspectivas internacionales, Pagani cree que "en estos diez años la inversión que iba a venir a la Argentina se fue a Perú y a Colombia. Hoy hay mucho entusiasmo por invertir en el país". Respecto de las declaraciones del presidente Macri sobre el empresariado local respondió: "No puedo hablar por los colegas. Hemos ajustado los precios a medida que estábamos con un dólar por 9,70 a 14 pesos y todavía no llegamos a la mitad. En productos como el chocolate o el atún, el 80 por ciento es importado". "Venimos de una economía regulada a una apertura que no va a ser indiscriminada. Con un 20% de inflación, hay errores que se tapaban, pero con un 10% es más difícil. Hay que prepararse para ser más competitivos", admitió, convencido. Por su parte, Horst Paulmann, titular de Cencosud, aportó su dosis de realismo adicional: "Sé que a muchos de ustedes les ha ido mal aquí -en referencia a sus pares trasandinos-. La Argentina es un país complicado, pero hay que entenderlo. Nosotros no tuvimos nunca un balance negativo en 26 años", azuzó, en su carácter de anfitrión. Cristiano Rattazzi (FCA), Gustavo Grobocopatel (Los Grobo), Federico Braun (La Anónima), Eduardo Elsztain (IRSA), Sebastián Bagó (Bagó), y Alfredo Román (Román) fueron sólo algunos de los que escuchaban atentos. Sus pares chilenos, en tanto, prometieron volver con más inversiones en el corto plazo. |