El dólar prosigue su espectacular recuperación iniciada con el año 2005, y ayer se mantuvo frente al euro a su nivel más alto en más de tres meses, tras la reunión ministerial del G-7 de Finanzas celebrada el fin de semana en Londres.Hacia el mediodía, hora del este en Estados Unidos el billete verde llegó a ubicarse a $1.2738 por euro, su nivel mas alto desde el 5 de noviembre del 2004.
La moneda única europea perdió cerca de 1% de su valor respecto al dólar en la jornada del lunes, ya que el viernes valía $1.866.
Un nuevo factor positivo para el dólar, según Mitul Kotecha, del Banco Calyon, es el ''presupuesto de George W. Bush que puso claramente el acento en la reducción del déficit presupuestario'' de Estados Unidos.
Este déficit fue considerado en el 2004 como una de las causas de la caída del dólar, que tocó su mínimo histórico de $1.3666 por euro el 30 de diciembre, antes de recuperarse tras la llegada del 2005. Desde entonces subió un 6.5% frente a la moneda europea.
La Casa Blanca presentó ayer un proyecto de presupuesto para el 2006 de $2.5 billones, que incluye reducir el déficit federal de Estados Unidos a $390,000 millones, gracias a drásticos recortes en casi todos los gastos menos en los de defensa y seguridad.
El déficit previsto para el año fiscal del 2006 representa un 3% del Producto Interno Bruto y es menor al déficit de $427,000 millones (3.5% del PIB) proyectado para el 2005.
Por otra parte, ''los inversionistas aún tienen en mente las declaraciones de Alan Greenspan del viernes'', aseguró por su parte Audrey Childe-Freeman, economista del Banco Canadiense Imperial de Comercio (CIBC)
El presidente de la Reserva Federal estadounidense dio alas al dólar tras unas declaraciones sobre los déficits estadounidenses, que según él pueden resolverse ``sin consecuencias graves para la actividad económica''.
''Ya dije que el déficit corriente estadounidense no puede crecer eternamente, pero que la mayor flexibilidad de la economía estadounidense sin duda facilitará un ajuste sin consecuencias graves para el conjunto de la actividad económica'', aseguró Greenspan en Londres, al margen de la reunión de los ministros de Finanzas del G7.
Los ministros de Finanzas y gobernadores de los bancos centrales del G7 (Estados Unidos, Canadá, Japón, Gran Bretaña, Francia, Alemania, Italia) reiteraron el sábado en Londres, igual que el año pasado, su posición sobre el mercado de cambios.