Por Pablo Wende - Aunque todavía no hay un mercado formalizado, los nuevos títulos emitidos por el Gobierno argentino para cancelar la deuda con los holdouts ya comenzaron a cotizar. En el "grey market", tal como se conoce a la instancia previa al inicio de las transacciones formales, se notó la demanda que había quedado insatisfecha en la colocación primaria.
Una enorme cantidad de inversores se había quedado sin la posibilidad de participar en esa oferta inicial de títulos. Y la mayoría recibió la cuarta o la quinta parte de lo que había solicitado, por lo que se notó el apuro de muchos bancos por comprar a cuenta de sus clientes una porción de las emisiones.
Como los inversores recibirán los bonos antes del fin de semana, con el compromiso de entrega por parte del Gobierno ya pueden salir a negociarlos en el denominado mercado "gris" que arman los propios bancos colocadores. Hubo suba en toda la curva de los títulos emitidos e interés por todos los plazos. Pero sobresalió la demanda por los títulos más cortos. "Un bono a cinco años de la Argentina que rinde cerca del 6,5% es un deal excelente", reflexionaba ayer un trader de un banco internacional. Hace un mes mucho dudaban si comprar un bono de duración similar que rendía cerca del 7,5% anual en dólares. Claramente fue un éxito del Gobierno al efectuar la megaemisión de bonos.
En el caso del título a cinco años que salió con un cupón del 6,87%, ya había caído el rendimiento a niveles cercanos al 6,3%. Y el de tres años colocado a un rendimiento del 6,25% subió hasta 102,5 dólares, por lo que el rendimiento ya estaba en torno al 5,3%.
En el caso del bono más corto, una explicación que daban los traders es que se trata del único bono que no tiene el peligro electoral incorporado. Como va a vencer dentro de tres años, es decir en abril de 2019, será el Gobierno de Mauricio Macri el que tendrá que pagarlo al vencimiento. Las dudas de que esto sucederá sin sobresaltos son mínimas. Y para el contexto de bajísimas tasas a nivel global, se trata de un rendimiento que sigue luciendo atractivo.
Pero más allá de que este título resulta atractivo para cobrar renta por un plazo interesante, los profesionales en diseñar carteras de inversiones coinciden en que el mayor atractivo pasa por el bono a 30 años. "Si se apuesta a una recuperación de la Argentina, es el bono a tener. Además de un rendimiento mucho más alto, por encima del 7,5%, puede tener una fuerte apreciación de capital en los próximos meses", explicaba ayer el operador de un banco en Wall Street.
Uno de los temas que mantuvieron a muchos inversores afuera del mercado y a la espera de la cotización ya formal de los bonos es la apertura de las puntas de compra y venta. Esto significa que se estarían comprando los títulos algo caros y en el caso de querer venderlos se podría asumir alguna pérdida indeseada.
Esta firmeza del "grey market" también se traslada a los títulos "viejos" emitidos por la Argentina. El Bonar X, casi un plazo fijo a un año, ya rinde menos del 5%, mientras que el Bonar 2020 -que también se rige por legislación local- rinde el 6,3%. |