El anuncio por parte de Rusia de que ha dejado de lado sus intentos por vincular estrechamente los movimientos del rublo con los del dólar estadounidense para optar, en cambio, por seguir las variaciones tanto del euro como de la moneda estadounidense, ha creado nuevas expectativas. Los expertos consideran que es posible que otros países que tienen sus monedas vinculadas al dólar, como China, por ejemplo, podrían seguir el ejemplo ruso.
Considerando que actualmente 81% de las exportaciones petroleras rusas tienen por destino a Europa, la decisión también renovó las especulaciones con respecto a la posibilidad de que Rusia pueda decidir valuar su petróleo en euros. Rusia está segunda entre los mayores exportadores de petróleo del mundo, detrás de Arabia Saudita.
"Rusia ha mencionado antes la idea de fijar el precio de su petróleo en euros. Si ahora aumenta paulatinamente la cuota del euro en términos de sus reservas en moneda extranjera y su régimen cambiario, esa especulación va a revivir", dijo Ian Stannard, estratega cambiario de BNP Paribas.
En abril pasado Rusia anunció su intención de introducir una canasta de divisas, pero no fijó una fecha para el cambio. El Banco de Rusia, que funciona como banco central, ha estado incrementando sus reservas en euro y ahora se estima que 30% del total está ya en la moneda única europea, comparado con 5% en 2000. Los operadores han dicho que aparentemente Rusia comenzó a debilitar su vínculo con el dólar en octubre, cuando el rublo comenzó a valorizarse en relación al dólar mientras la divisa estadounidense caía marcadamente en relación al euro.
La semana pasada el banco central ruso indicó que el hecho de que el rublo estuviera estrechamente vinculado al dólar determinó que la moneda rusa sufriera frente a un euro fortalecido, lo que convertía a la antigua política en "inoportuna".
El rublo ha caído 30% en relación al euro desde enero de 2002, alimentando la inflación en un país en el que 65% del comercio exterior se realiza con países de la eurozona.
"El desempeño del rublo ha estado muy correlacionado con el dólar. Ahora se alineará más con el euro", señaló Paul Timmons, economista del Banco Narodny, de Moscú.
El experto agregó que la nueva política contribuirá a que Rusia pueda avanzar con más facilidad hacia un régimen de libre flotación de su moneda para 2006, que es la meta fijada por el presidente ruso Vladimir Putin.
Las declaraciones de que en el futuro esta ponderación del euro se incrementará a "un nivel que corresponda a la política de tipo de cambio" han llevado a algunos a creer que eventualmente, el euro puede dar cuenta de 65% de la canasta.
Julia Tsepliaeva, de ING Financial Markets, opinó que, con un índice de inflación de 11,7%, Rusia se vió obligada detener la debilidad del rublo para poder cumplir con la meta de inflación de 8,5%, fijada para 2005. |