Por Javier Blanco - El apetito por los bonos argentinos sigue sin saciarse. Así lo volvió a confirmar el cierre de las cotizaciones ayer, con alzas que esta vez fueron mas importantes en la plaza doméstica que en el exterior, tal vez porque aquí recibieron un empujón extra por la escalada que, en buena parte de la rueda, ensayaba el dólar en la plaza mayorista local de cambios o porque los inversores locales están intentando anticiparse a la demanda extra (y el impacto sobre las cotizaciones) que vendría una vez el país duplique su participación en el índice emergente. La tendencia se consolidó luego de que la calificadora de crédito Fitch decidiera asignarle la nota 'B' a los nuevos bonos emitidos para captar los recursos para pagarles a los holdouts. "Es una nota un poquito mejor que la que se esperaba", admitió el economista y ex secretario de Finanzas, Miguel Kiguel. Se trata de noticias que no hacen más que confirmar la buena recepción que tuvo el retorno del país al mercado y las positivas perspectivas que se abrieron para todos los papeles de la deuda, ahora que se sabe que hay alguna demanda reprimida (por condiciones normativas relacionadas con la calificación) que se irá liberando, asegurando casi automáticamente un flujo de inversiones. De allí la baja del 15% en el mes de la tasa de riesgo, lo que muestra que los que pudieron anticiparse a esta tendencia lo hicieron. "De los títulos emitidos preferimos el de 5 años porque en 1 o 2 años podría converger hacia el precio de mercado del grupo de emisores ""BB'", evaluó la consultora Delphos Investment. La rueda también resultó positiva para la Bolsa, que subió 0,4% aunque con negocios bastante pinchados por el paro bancario. |