Por EUGENIA BENEDETTI - Aún con un nivel de adhesión al canje de deuda del 35%, y no de 42% como señalaban ayer algunos cables internacionales, los analistas recibieron los resultados de la primera etapa del canje con mucho optimismo. Para ellos, sólo resta esperar a los últimos días del proceso, cuando los grandes inversores decidan al fin participar en la operación. Hasta tanto, dicen, el proceso seguirá tranquilo y sin mayores obstáculos. Y el nivel de aceptación final será de entre 70 y 80%.
Carola Sandy, analista del Credit Suisse Firts Boston, dijo que los resultados están en línea con lo que se esperaba. "Para la tercer semana me parece un buen número y crea un buen piso para la segunda etapa del canje".
"Esperábamos inclusive que un menor número de bonistas entre al canje en la primera etapa a partir del importante número de operaciones de venta que se habían observado en el mercado", observó desde Nueva York la analista.
"El Gobierno esperaba superar el 50% de aceptación durante la primera etapa del canje, porque pensó que el Bono Par actuaría como un anzuelo más importante para los pequeños acreedores", explicó Luciano Laspina, de Macrovisión. "Se pensó que este bono sería captado con desesperación, pero se sobrestimó la cantidad de minoristas que iban a participar en la operación y se subestimó su sofisticación al pensar que no iban a optar por el Bono Descuento", opinó Laspina. Pero eso, aclaró, "no quiere decir que el canje vaya a ser un fracaso".
A su vez, "las señales de preocupación que dio el Gobierno con la nueva ley crearon un clima raro de fracaso, pero los últimos números son positivos y, más allá del ruido de las últimas semanas, están en línea con las buenas expectativas", concluyó el economista.
"Los números que publicó Lavagna son muy buenos", señaló, por su parte, Federico Sturzeneger, Decano de la Escuela de Negocios de la Universidad Torcuato Di Tella. "Muchos minoristas", agregó, "decidieron vender sus tenencias a bancos y fondos de inversión, que ahora son los grande jugadores".
Unos días de descanso
Otra coincidencia entre los expertos es que los resultados no van a cambiar significativamente hasta los últimos días en que esté abierta la operación.
"Los acreedores prefieren esperar, para estar seguros de que tienen toda la información sobre si el plazo se cierra o si va a haber otra propuesta. En estas condiciones, sin ningún costo por esperar, la lógica diría que los acreedores entrarán al canje el último día", explicó Federico Sturzeneger.
Tampoco se esperan muchas novedades desde el lado institucional. "El Gobierno ya jugó su carta principal con la ley del Congreso. El cambio de dinámica de los minoristas frente al bono par lo obligó a anticipar esta jugada, pero no se espera una segunda oferta en el corto plazo al menos", dijo Laspina.
Sandy, por su parte, aseguró que "hay pocas probabilidades de que haya algo que frene el proceso. A lo sumo, puede haber algún tipo de maniobra que lo dilate por apenas unos días más, como sucedió con la deuda de la provincia de Mendoza". Asimismo, los analistas mantienen sus pronósticos sobre el nivel de adhesión final.
Sandy, desde Wall Street, fue la más conservadora: "nuestra expectativa es que la adhesión final será al menos de 70%", dijo la analista. Para Laspina, la tasa de aceptación será superior al 75%. "Un número menor sería un dato negativo, porque dejaría una parte enorme del problema sin resolver", advirtió. Miguel Bein, por su parte, estimó que "el canje cerrará con un nivel de aceptación de entre 75 y 80%", mientras que, según el cálculo de Sturzeneger, el rango de aceptación final estará en el vecindario del 80%. |