Por Florencia Donovan -La Argentina necesita inversiones y los primeros en haber tomado nota parecen ser los organismos multilaterales de crédito. La Corporación Andina de Fomento (CAF) tiene previsto anunciar en los próximos días la creación de varios fondos por un total de entre US$ 400 millones y 500 millones, para canalizar inversiones de entidades y de organismos públicos, y destinarlas al sector privado. "Son varios fondos de recursos de catalización y de financiamiento", explicó a LA NACION Rubén Ramírez, director representante de la oficina argentina de la CAF. "Nos interesan las fintechs [firmas de tecnología volcadas a las finanzas], pero también el financiamiento de infraestructura, biotecnología y energía", explicó. La CAF adquirió en los últimos años gran peso relativo entre los organismos multilaterales que operan en el país. Este año, espera desembolsar en la Argentina US$ 600 millones (contra US$ 400 millones de 2015), prácticamente lo mismo que viene aportando el Banco Mundial o el Banco Interamericano de Desarrollo (BID). El organismo que originalmente se creó para financiar a países de la región andina tiene créditos ya aprobados para este año para la Argentina por US$ 564 millones, y tiene previsto además someter al directorio proyectos por otros US$ 500 millones. La creación de fondos para canalizar dinero al sector privado, sin embargo, es toda una novedad. La CAF sólo tiene proyectos similares en Colombia, con un fondo por US$ 1700 millones, y en Uruguay, con otro por US$ 400 millones. La idea, en principio, no es sólo capitalizar los fondos con dinero de la CAF, sino de bancos y entidades gubernamentales, tanto locales como internacionales, que confían en la gestión de los proyectos por parte del organismo multilateral de crédito. La CAF haría las evaluaciones de riesgo de las inversiones y además sería responsable de monitorear su ejecución, La semana próxima, confirmó Ramírez, el presidente ejecutivo de la CAF, Enrique García Rodríguez, vendrá al país para reunirse con el presidente Mauricio Macri, a quien podría presentarle esta iniciativa, entre otras sobre las que viene dialogando el gobierno argentino con la representación del organismo de crédito. La CAF tiene previsto financiar, por caso, la planta de agua potable de La Plata, el Paseo del Bajo y las obras en el río Luján, para evitar nuevas inundaciones. En la Argentina, la CAF tiene una cartera de préstamos de US$ 2459 millones, de los cuales 2191 millones están en cabeza del gobierno nacional, según los últimos datos publicados en la web del organismo. Obras de infraestructuraDesde que asumió, el gobierno de Macri intentó hacer todos los deberes para congraciarse con la comunidad internacional y, sobre todo, con los organismos multilaterales de crédito, claves para el financiamiento a bajo costo de obras de infraestructura y de proyectos de largo plazo. Con la salida del default, la semana pasada, tildó uno de los últimos casilleros que le faltaban para terminar de destrabar nuevos desembolsos. En el caso del BID, al menos, la mejora en la calificación de deuda argentina se traduciría en un aumento de la capacidad prestable del organismo hacia el país. "Al BID se le liberan US$ 2000 millones de capital, lo que significa que podría dar préstamos adicionales por US$ 10.000 millones. De esos 10.000 millones que se le liberan al BID, a lo mejor US$ 1500 millones vienen para nosotros", deslizó la semana pasada el ministro de Hacienda, Alfonso Prat-Gay. Hasta 2015 el BID estaba aprobando créditos para el país por cerca de US$ 700 millones por año. La intención ahora sería poder volver a habilitar préstamos por unos US$ 1300 millones por año, una cifra similar a la que solía recibir la Argentina en el pasado. En la misma línea, el Banco Mundial informó que aspira a poder incrementar sus desembolsos efectivos en el país de entre US$ 600 y US$ 700 millones por año, a US$ 1000 millones, como sucedía en los años 90. El plan financiero de 2016 que informó el equipo económico prevé desembolsos netos de organismos de crédito por US$ 3000 millones. |