El número que manejan en las altas esferas del Gobierno es recaudar u$s 50.000 millones, aunque sus características dependerán del Congreso. ¿Pero cómo surgen los u$s 50.000 millones? El Indec estima que hay u$s 230.557 millones de argentinos fuera del sistema financiero a fines de 2015, aunque en Tax Justice Network, en FDI y en el Centro de Economía y Finanzas para el Desarrollo de la Argentina (CefidAr) calculan el doble de esa cifra, porque utilizan el método residual de balanza de pagos para determinar la salida anual de capitales, e incorporan su rendimiento financiero acumulado a lo largo de los años.
Estiman que el 65% del dinero se encuentra en los Estados Unidos, porcentaje que está creciendo, ya que es el único país relevante que no está entre los 85 que se comprometieron a intercambiar información fiscal de forma automática a partir del 2017. Por eso muchos inversores están migrando su dinero de Suiza a Estados Unidos.
En el sector privado aseguran que no se blanqueará menos de u$s 25.000 millones, ya que el Congreso no va a votar un blanqueo con tasas altas: el propio Pichetto dijo que tenía que ser un blanqueo razonable, aunque Abad haya dicho hace tiempo que el blanqueo no le gusta o que debería ser caro.
Ya se sumaron más de 100 países al convenio de intercambio automático de información fiscal: Estados Unidos es el único país que por ahora no lo hizo y por esa razón hoy en día es el gran paraíso offshore. Ya hay muchos países que lo están presionando para que lo haga, especialmente China.
Pero ahora Estados Unidos saldrá a identificar a los tenedores de inmuebles que se esconden a través de una sociedad offshore, lo que haría que un próximo blanqueo sea un éxito, ya que a la gente no le quedaría otra que entrar porque, si lo pescan, pagaría el 35% de ganancias, el 21% de IVA, más multas".
En las mesas comentan que se podría blanquear hasta u$s 2 millones por persona física (no estaría definido aún el monto por empresa) y habría que tener el dinero depositado durante dos años en el Banco Central. Otra de las opciones sería mediante la suscripción de bonos o acciones, pero en todos los casos habría que esperar dos años.
La multa descendería al 5% si se trae el dinero al país, al 4% si se comprara un bono con vencimiento a 5 años o más y con custodia en el país por plazo mínimo de 3 años; 3% si se comprara un bono. La multa también sería del 3% si se destina a la compra de inmuebles, bienes de capital o capitalizando empresas locales.

