El dólar borró los leves avances logrados frente al euro y al yen durante las primeras horas de la sesión y experimentó un considerable descenso después de que los inversores comenzaran a digerir las cifras de déficit comercial de diciembre, que hoy hizo público el Departamento de Comercio de EEUU. Pese a que fueron menores de lo esperado y estuvieron por debajo de las cifras de noviembre, el balance del año, por encima de 613.000 millones de dólares, récord histórico, no termina de convencer a los mercados. El euro aprovechó los descensos del billete verde para volver a cotizar por encima de 1,29 dólares cuando alcanzó sus máximos intradía. Sin embargo, el euro tampoco podía cotizar noticias excesivamente optimistas. Los economistas del Banco Central Europeo (BCE) rebajaron sus previsiones de crecimiento de la zona euro para los años 2005 y 2006.
No obstante, el dólar comenzó a mostrar sus primeros síntomas de agotamiento después de que mostrara una tímida reacción alcista cuando se conocieron las cifras de peticiones semanales de subsidios de desempleo, que se situaron en sus mínimos de cuatro años y sorprendieron gratamente a los inversores al situarse por debajo de las previsiones de los expertos.
Al mismo tiempo, los datos del déficit comercial fueron inferiores a los previstos por los expertos. Sin embargo, la cifra global, por encima de 613.000 millones de dólares, constituye un nuevo récord histórico y continúa preocupando a los inversores. Algunos analistas precisaron que la reducción de las cifras de déficit en diciembre fue insuficiente como para que los inversores reaccionaran con compras de dólares.
Aunque los futuros sobre tipos de interés vuelven a confirmar que los mercados apuestan por próximas subidas de tipos por parte de la Reserva Federal, al menos hasta la llegada del verano, el dólar comenzó a perder terreno a poco de publicarse los comentados datos, cuando los inversores comenzaron a digerir las cifras de déficit. El yen se mantuvo por encima de 105 unidades por dólar.