Pero ahora, elaboró un duro análisis de la realidad macro para este año, con números poco auspiciosos. Según sus estimaciones, la economía argentina está en recesión y caerá 1,5% este año, lo que impulsará un aumento del desempleo. Con proyecciones más pesimistas para la inflación que las previstas por el Gobierno, los analistas de la calificadora ubicaron al índice de precios en un porcentaje anual superior al 30% (la meta oficial es de 25%).
En un informe, la empresa vaticinó que, en el corto plazo, "estos obstáculos económicos generarán desafíos para los consumidores, así como también para las empresas y el sector público". Para Moodys, "todavía es necesaria una reducción sostenida de los desequilibrios macroeconómicos del país para sustentar mejoras adicionales en las perspectivas crediticias del gobierno, las empresas y los bancos". Esas mejoras según el trabajo distribuido a la prensa se retrasarán por la actual recesión que sufre el país, evaluó la calificadora. "Prevemos que los resultados positivos del nuevo enfoque de políticas del gobierno no se evidenciarán hasta comienzos del próximo año", manifestó el vicepresidente para riesgo soberano de la calificadora, Gabriel Torres.
El trabajo señaló, además, que el regreso de la Argentina a los mercados de capitales internacionales después de 15 años, "marcó uno de los aciertos más significativos del gobierno del presidente Mauricio Macri". "Sin embargo, el retorno del gobierno a los mercados globales abre el camino para que los deudores corporativos con mayor flexibilidad, coloquen deuda en los mercados de capitales internacionales. Esperamos que algunas de las empresas más grandes de la Argentina emitan bonos en el corto plazo", añadió. "La financiación internacional también permitirá que las provincias argentinas puedan garantizar una financiación a largo plazo necesaria para financiar nuevos proyectos de infraestructura tras años de desinversión, así como también refinanciar bonos internacionales existentes, posiblemente bajo términos más favorables, consideró el informe.
Moodys evaluó, también, que los bancos en el país "tendrán poca necesidad de obtener financiación mediante la emisión de deuda internacional durante el próximo año. Y tienen oportunidades limitadas para cubrir sus obligaciones en moneda extranjera de largo plazo"

