
Por: Jorge G. Herrera - Ni la tasa en pesos en el 38% anual fue suficiente atractivo para que los ahorristas dejaran de apostar al d
ólar. Sólo en el primer trimestre la compra para atesoramiento sumó más de u$s 3.700 millones, o sea, más de u$s 1.200 millones por mes. La mitad de las operaciones fueron por montos menores a los u$s 10.000 mensuales, un 27% entre u$s 10.000 y u$s 100.000 mensuales (de los cuales 21% entre 10.000 y 50.000; 6% entre 50.000 y 100.000 dólares mensuales) y el restante 23% por más de u$s 100.000 millones mensuales (9% entre 100.000 y 500.000, 7% entre 500.000 y 1,9 millón, y 7% con compras mensuales superiores a u$s 1,9 millón). En relación con este último segmento, la mayor parte fueron transferencias al exterior.
Si bien en abril se desaceleró el ritmo de atesoramiento el nivel sigue siendo elevado, lo que refleja que a pesar de la zanahoria de la elevada tasa de interés real en pesos, los inversores consideran que el tipo de cambio real está apreciado, o sea, el dólar está barato a $ 14,5. Vale señalar que el año pasado, en promedio, la salida de capitales (por atesoramiento) era inferior a los u$s 580 millones mensuales. En diciembre pasado se registró el máximo con más de u$s 2.200 millones.
Por suerte para el equipo económico gran parte de las compras de dólares para atesoramiento que son del orden de los u$s 1.500 promedio por persona se realizan vía por el homebanking (la página web del banco) por lo que los billetes quedan en los bancos como depósitos en moneda extranjera. Esto en parte es lo que explica el crecimiento de los depósitos privados en dólares en lo que va del año. Según el último dato del BCRA el stock de depósitos privados en dólares (argendólares) asciende a u$s 11.800 millones. Al asumir Mauricio Macri era de u$s 8.900 millones. Esto se ha traducido en un fuerte aumento del nivel de dolarización de los depósitos que pasó del 9% promedio entre 2013 y 2015, a más del 16% este año.
Por lo visto entre fines de abril y comienzos de mayo cedió el frenesí por la compra de dólares para atesorar, quizás por la señal de que el BCRA comenzó el ciclo de recorte de tasas en línea, según el ente monetario, con la desaceleración de la inflación y de las expectativas. Lo cierto es que vienen meses donde la estacionalidad de la liquidación de divisas de los exportadores juega a favor y se apuesta a cierta estabilidad cambiaria, por lo menos, hasta mediados de año. Para ello el BCRA decidió recientemente ampliar el cupo mensual para comprar dólares con fines de atesoramiento y flexibilizar aún más los pagos por exportaciones e importaciones, de modo de apuntar la demanda genuina de divisas que permita sostener el tipo de cambio para evitar un mayor retraso.
La ansiada lluvia de dólares aún no llegó. La oferta de divisas se sostuvo en el compromiso con las aceiteras y cerealeras, la colocación de deuda de Buenos Aires e YPF y alguna oferta de los bancos. Pero la demanda se mantuvo firme, pese al magro nivel de las importaciones, fundamentalmente por las compras minoristas (para atesorar), las mayoristas por utilidades, importaciones pendientes y algo de atesoramiento, y por el turismo que restó mensualmente unos u$s 700 millones. La cúpula del BCRA sostiene que no le interesa aumentar el nivel de las reservas, por lo que no será un fuerte comprador en estos meses. Claro que tiene la restricción del efecto monetario/inflacionario. Aunque promete no retrasar el dólar. Todo un desafío.