Por: Pablo Wende - La intervención del BCRA en el mercado cambiario, al quedarse con u$s 53 millones, evitó ayer una mayor caída de las reservas, que igual fue de u$s 338 millones por pagos de distintos vencimientos, en especial del cupón semestral del Bonar 24 (demandó 147 millones). Pero el objetivo principal de la entidad es evitar una caída excesiva del dólar en un contexto de elevada inflación, lo que provocaría una rápida apreciación cambiaria. Sólo en abril, según Elypsis, esa apreciación fue del 5%, dejando claro que otra vez las empresas enfrentan el riesgo de una importante pérdida de competitividad. El tema volvió a instalarse con preocupación, sobre todo en empresas exportadoras, pero también en sectores que atienden al mercado interno, como la construcción. Sucede que mientras siguen aumentando los insumos y la mano de obra, el tipo de cambio planchado provoca un fuerte aumento de los costos en dólares que luego resulta difícil de trasladar al comprador final. En otras palabras, el riesgo es que las variaciones cambiarias terminen borrando el margen de utilidad en un emprendimiento a dos o tres años. Aunque no es explícito, el mercado entiende que el Central está cómodo en forma momentánea en estos niveles, ya que se ha manifestado en contra de una apreciación cambiaria por el ingreso de flujo de capitales financieros. Pero por el momento tiene pocas chances de impulsar la cotización por un motivo muy simple: todavía quedan cerca de u$s 4.000 millones en contratos de dólar futuro abiertos hasta fin de junio, por lo que resultaría un pésimo negocio impulsar el precio de la divisa hasta entonces. Sucede que un salto del tipo de cambio obligaría al Central a emitir para hacer frente a mayores pérdidas por los contratos cerrados a un promedio de $ 10,5 por dólar que vencen a fin de mayo y fin de junio.
Pero desde la consultora ACM ya hablan de un punto de inflexión que se daría después de mitad de año, coincidiendo con el fin del ingreso de dólares de la cosecha gruesa. Esa menor oferta de divisas sería clave para empezar a mover el tipo de cambio, junto con la eliminación de una serie de restricciones que ya dispuso el BCRA para incentivar la demanda doméstica. Sucede que a diferencia de otros años esta vez habrá un ingreso de divisas relacionado con la colocación de bonos tanto por parte de provincias (la semana pasada le tocó a Neuquén) como de empresas. |