
MARA LAUDONIA - El canje de la deuda alcanzó una participación de 37,3% de la deuda en default al viernes último, según informó ayer el Ministerio de Economía. Los números más finos de las transacciones muestran, con elocuencia y contra los pronósticos, que los bonos más solicitados son los nominados en pesos (50,8%), que se rigen bajo la legislación nacional. Además, el pedido del bono Par ya superó el cupo mínimo ofrecido de 10.000 millones de dólares, estimados para un escenario de una adhesión menor al 70%.
Hasta el momento se presentaron ofertas por 30.124 millones de dólares, de un total de cerca de 81.800 millones de dólares en deuda elegible.
Ayer, por primera vez desde el lanzamiento de la operación, el ministro Roberto Lavagna precisó las operaciones realizadas al momento, junto al subsecretario de Finanzas, Sebastián Palla, en una breve conferencia de prensa.
Exultante, el funcionario reveló que los inversores suscribieron el bono par en 10.794 millones de dólares, lo que significa una sobre oferta de 8%, según el cupo estimado.
Pese a que el cuasipar se diseño casi exclusivamente para las AFJP, aquí también se registró una sobreoferta importante, de 26%, sobre los 8.300 millones de dólares de emisión. Así, pese a que 10.464 millones de dólares solicitaron este papel (que en deuda vieja equivale a unos 14.969 millones de dólares), se infiere que cerca de unos 3.100 millones de dólares de deuda en default se habrían reasignado al Descuento.
Sobre los detalles del Descuento, se puede deducir que unos 4.300 millones de dólares en deuda vieja se habría volcado a este bono, lo que sumado al 1.472 millones reasignados por la fuerza (son los 3.100 millones que sufrieron la quita de 69,9%), da una demanda que hasta ahora totaliza cerca de 2.500 millones de dólares.
El exceso de cupo de bonos Par aún no fue reasignado, ya que hay que esperar a que culmine el canje, para saber si la participación supera o no el 70%. Si así fuera, hay previstos para emitir unos 15.000 millones de dólares. Sin embargo, los datos parciales indican que alrededor de 50% de los pedidos de bonos Par constituyen minoristas de hasta 50.000 dólares (el otro 50% supera dicha cifra).
En cuanto a la predilección de los minoristas que suscribieron el Par, el 52,6% solicitó los mismos en dólares estadounidenses, un 35,1% en euros, 10,8% en pesos y un 1,5% en yenes.
No obstante, en el total se observa apetito por los títulos en pesos, pese a que se rigen por legislación local. Más de la mitad se volcó a bonos en moneda nacional (50,8%), un 30,5% en dólares, un 17,9% en Euros y un 0,8% en yenes.
En tanto, el GCAB, autodeclarado el mayor grupo de acreedores internacionales del país, efectuó ayer su "contra road show", en Nueva York.
Frente a una clientela reducida de inversores institucionales, los representantes del grupo denunciaron que "la nueva ley argentina que repudia a los que no entren al canje (por la ley cerrojo) puede disparar violaciones a los tratados existentes bilaterales con el G-20".
Hoy, el periplo de Hans Humes y Nicola Stock, los mayores exponentes del grupo, continúa en Boston.