Los mercados de divisas concluyen la semana con una sesión en la que se impuso la cautela y se registraron pocos movimientos. El dólar no aprovechó el impulso de los bancos de inversión, que están elevando su perspectiva para el billete verde después de la reacción mostrada por la divisa estadounidense en el comienzo del presente año. De este modo, el euro se mantuvo en torno a la cota de 1,2880 dólares. La moneda única tampoco experimentó reacciones significativas a las cifras de crecimiento en Francia durante el cuarto trimestre, que fue la mejor de los últimos cuatro años. Los inversores han castigado al euro desde que se inició el año después de que los últimos datos macroeconómicos hayan sido decepcionantes, especialmente en Alemania.
Durante la mañana se ha conocido que Morgan Stanley se ha sumado a UBS a la hora de elevar sus previsiones sobre el billete verde. A finales de 2004, la entidad suiza, que cuenta con una significativa presencia en el mercado de divisas, rebajó sus previsiones para el dólar y los principales bancos de inversión siguieron su ritmo. Ahora la tendencia parece ser la contraria aunque, por el momento, Lehman Brothers, otro de los principales actores del mercado, no se ha movido.
Morgan Stanley prevé ahora que el dólar llegará a cotizar en 1,24 unidades por euro, con lo que descuenta un retroceso adicional del euro cercano al 4%. Mientras, el banco de inversión estadounidense prevé que el yen se vaya hasta las 96 unidades por dólar, frente a los 92 que pronosticó a finales de año. Sin embargo, la divisa japonesa tendría que subir aún más de un 8% para llegar a las estimaciones de la entidad.
Sin embargo, el hecho de que Morgan Stanley rebajara sus estimaciones sobre la divisa japonesa no le sentó bien. Su cotización descendió un 0,3% frente al dólar, con lo que se aproximaba a la cota de 106 unidades por cada billete verde.
En general, el yen se ha visto afectado por la negativa de China a dejar al yuan en libre fluctuación, una decisión que hizo que el yen iniciara una tendencia bajista frente al billete verde que todavía no ha podido detener.