
Susana Malcorra y su par chino Wang Yi negociaron continuar con el proyecto para las represas Kirchner y Cepernic en Santa Cruz, pero de una manera ”acotada”. Sigue la “asociación estratégica”.
La canciller Susana Malcorra y su par de la República Popular de China, Wang Yi, mantuvieron ayer una reunión en Pekín, donde repasaron los proyectos bilaterales firmados por ambas naciones, entre ellos el que involucra la construcción de las represas Kirchner y Cepernic en Santa Cruz, y coincidieron en avanzar con las obras manteniendo los costos, pero en una propuesta menos ambiciosa. En una rueda de prensa conjunta en el Ministerio de Asuntos Exteriores, Malcorra aseguró que su visita oficial a China "viene a reafirmar un compromiso de Estado entre la Argentina y China en cuanto a una asociación estratégica integral de largo plazo".
"Estamos cerrando este capítulo de la transición acordando los detalles de manera mutuamente satisfactoria y abriendo oportunidades hacia adelante en esta proyección que tiene la Argentina con el objetivo de crear trabajo genuino y eliminar la pobreza", señaló la canciller. Respecto de los acuerdos revisados, Malcorra mencionó los proyectos de "las centrales hidroeléctricas en Santa Cruz, de las centrales nucleares cuyos detalles se definirán en los próximos meses" y mencionó además "nuevos proyectos para que China sea parte de este ambicioso plan de infraestructura que está lanzando la Argentina que tiene una proyección a cuatro años de unos 100 mil millones de dólares, y que abarca puertos, ferrocarriles, energía y minería".
Respecto de las represas en Santa Cruz, la canciller apuntó: "Necesitábamos este tiempo de análisis, porque el proyecto, tal como había sido licitado, no era un proyecto final y como tal generaba incertidumbre en el costo. Eso ya se ha resuelto". Según fuentes oficiales, el principio de acuerdo arribado por ambos países es "mantener el precio" estipulado en el proyecto para avanzar en las obras, "sin estirar el presupuesto" y ajustando el proyecto técnico, por lo cual finalmente se concluirá en una iniciativa menos ambiciosa.
Por otra parte, en el marco de la reunión en Pekín, la canciller se refirió a la base espacial en Neuquén y sostuvo que el ministro Wang Yi le "reafirmó que "el objetivo es de uso exclusivamente civil, que era una de las preocupaciones que había en algunos sectores en la Argentina, con lo cual desde ese punto de vista sentimos que tampoco hay objeciones". "En definitiva: tuvimos un cambio de administración, tenemos acuerdos previos, y la administración nueva ha hecho todo para asegurarse que esos acuerdos estén en línea con sus prioridades y estamos llegando al punto donde podemos confirmar que así es", resumió Malcorra.
El presidente Macri y su colega chino, Xi Jinping, se reunieron por primera vez el pasado abril en la Cumbre de Seguridad Nuclear en Washington, lo que dio el puntapié inicial a un nuevo capítulo en el vínculo bilateral: volverán a verse en el encuentro de líderes del G-20 que se realizará en septiembre en la ciudad oriental china de Hangzhou.