
Por: Jorge G. Herrera - En lo que va de mayo el Banco Central emiti
ó $ 12.600 millones para ayudar al Palacio de Hacienda a cerrar las cuentas fiscales. El primer Adelanto Transitorio fue el 6 por sólo $ 100 millones, luego el 13 hubo otro por $ 12.300 millones y el lunes pasado le transfirieron $ 200 millones más. De esta manera Federico Sturzenegger, titular del BCRA, cumple con su par de Hacienda, Alfonso Prat Gay, con las transferencias comprometidas para este año, que según el programa financiero y monetario 2016 el auxilio al Tesoro sumará $ 160.000 millones, entre Adelantos Transitorios y Transferencia de utilidades.
Así el socorro al fisco vuelve a ser factor de expansión monetaria este mes. Pero ocurre que amén de la emisión monetaria para asistir al Tesoro, este mes el BCRA deberá intensificar la sintonía fina porque también está expandiendo la cantidad de dinero a través de la compra de divisas, precisamente, en el inicio del ciclo de mayor liquidación de los agroexportadores. Durante la primera quincena de mayo el BCRA compró u$s 1.014 millones lo que implicó como contrapartida una emisión de $ 14.285 millones. De modo que entre los AT girados al Tesoro y las compras de divisas, el BCRA ya tuvo que inyectar $ 26.885 millones. Vale señalar que la expansión fue moderada, porque los contratos de dólar futuro jugaron a favor (contrajeron $ 1.560 millones) y también hubo absorción vía Lebac ($ 5.700 millones). Con relación a los AT vale destacar que el ente monetario ya acumula un stock de casi $ 360.000 millones (que sumados a los giros que restan, llegaría a fin de año a $ 500.000 millones, casi como las Lebac), que en algún momento, dará lugar a un replanteo del balance del BCRA. Pero en estas semanas y con vistas a lo que viene (mayor ingreso de divisas de los exportadores, y otras colocaciones de deuda pública, de provincias), la mesa de dinero del BCRA tendrá que ajustar el timing entre las presiones sobre las tasas de las Lebac, la defensa de la competitividad del peso (un dólar entre $ 15 y $ 16) y su objetivo prioritario de luchar contra la inflación. Detrás de este panorama está la fuerte apuesta del BCRA de que la demanda de dinero acompañará y será consistente con la inflación anual. Claro que si emite sólo lo pactado para el Tesoro y esteriliza todos los intereses de las Lebac, la base monetaria crecería muy por debajo del 20%, y si encima los bancos ayudan a financiar el rojo fiscal, habrá menos crédito para el sector privado. Por ello se especula con que el BCRA relajaría un poco su estrategia monetaria para que la base crezca al 25% anual para fin de año.