En el paquete impositivo que el Gobierno prevé anunciar hoy se incluirá una modificación respecto del Impuesto a los Bienes Personales, cuyo piso pasará de los $ 305.000 actuales a $ 800.000, lo cual equivale a un incremento en el monto del 162,2%.
El proyecto de reforma, que implica también un blanqueo de capitales con moratoria, propone elevar a $ 800.000 el piso este año, para pasar a $ 950.000 durante 2017, a $ 1,05 millón en 2018 y, finalmente, desaparecer en 2019 para ser reemplazado por el que se llamará Impuesto a la Herencia.
Además, contemplará otorgar un pago reducido a aquellos contribuyentes considerados "cumplidores" por concretar los pagos regularmente, de acuerdo con el criterio de la Administración Federal de Ingresos Públicos, que dirige Alberto Abad.
Según trascendió, el Gobierno analiza aplicar descuentos de hasta el 50 por ciento en los anticipos correspondientes a pagar en el Impuesto a las Ganancias del período final correspondiente al año próximo.
Se analiza la posibilidad de que quienes no se retrasaron en sus impuestos estén eximidos del pago de Bienes Personales por tres años. Por otro lado, se evalúa saldar el tributo hasta en cuatro cuotas mensuales seguidas sin interés en 2018.
Se estudia, en tanto, que el impuesto se pague por excedente, lo cual quiere decir que aquel que declare $ 900.000 sólo pagará por $ 100.000, ya que el piso subiría a $ 800.000.
La modificación buscará fijar alícuotas decrecientes, fijas, del 0,75% para 2016, 0,50% para el año próximo y 0,25% para 2018.
En la actualidad, el contribuyente que supera los $ 305 mil de patrimonio paga una alícuota progresiva que va del 0,50 al 1,25 por ciento.
En ese escenario, la administración macrista también lanzará un proyecto de ley de blanqueo de capitales con el fin de recaudar fondos para saldar los juicios iniciados por unos 300.000 jubilados y reajustar los haberes previsionales