Por: Silvia Peco - El Gobierno de Mauricio Macri ofreció ayer a los gobernadores de la Patagonia y La Pampa aplicar un tope del 500% para los aumentos en las tarifas de gas de industrias y comercios, según anticipó el mandatario de Chubut, Mario Das Neves. La propuesta se suma al máximo del 400% de suba que ya se había anunciado para los hogares de la región, y a que no habrá ningún incremento para los beneficiarios de la tarifa social.
Se cree que este ofrecimiento se extenderá hoy a los gobernadores de las otras provincias donde los incrementos superan el 2.000%. Esa situación se da en la Patagonia, La Pampa, Malargüe y la Puna, que por las condiciones climáticas habían sido exceptuadas de las subas que aplicó en 2014 el Gobierno anterior. A esas jurisdicciones se sumaron luego otras debido a fallos judiciales que frenaron los aumentos de ese año, entre ellas Mendoza, San Luis, Santa Fe y Mar del Plata.
El ministro del Interior, Rogelio Frigerio, es el encargado de llevar a buen término estas negociaciones, que se consideran claves, porque el Gobierno quiere cerrar lo antes posible las repercusiones de los aumentos de tarifas, y le preocupan las manifestaciones callejeras en contra, al igual que los amparos que se suceden en las provincias.
Ayer estuvieron con Frigerio, además de Das Neves, los gobernadores de La Pampa, Carlos Verna; de Tierra del Fuego, Roxana Bertone; de Neuquén, Omar Gutiérrez; de Río Negro, Alberto Weretilneck, y el vicegobernador de Santa Cruz, Pablo González. En el encuentro también participaron los ministros de Energía, Juan José Aranguren, y de Turismo, Gustavo Santos.
Hoy a las 12 continuará la ronda con los mandatarios del norte, nordeste y la región cuyana, mientras a las 14 será la reunión con Córdoba, Santa Fe, Entre Ríos, Buenos Aires y Capital Federal. Recién si se logra un acuerdo, los funcionarios nacionales harán los anuncios, que incluirán además medidas relacionadas con las tarifas de electricidad en las provincias que no tienen gas por redes.
Entre los alivios propuestos, los beneficiarios de la tarifa social (jubilados con un haber igual o menor a dos veces el mínimo, trabajadores con ingresos hasta dos veces el salario mínimo, empleadas domésticas registradas y discapacitados) quedarán exceptuados (por lo menos en la Patagonia y La Pampa) del aumento en el gas y volverían a pagar las facturas según los cuadros tarifarios anteriores.
Con relación a eso, Das Neves dijo que "una cantidad enorme de gente queda afuera del aumento", a los que podrían sumarse, según fuentes oficiales, otros actores, como los clubes sociales de barrio, un reclamo que también fue manifestado ayer por intendentes del Gran Buenos Aires en otra reunión con Frigerio.
No obstante, para la gran mayoría de los hogares del país la tarifa de gas tendrá una suba de hasta el 400%, tal como sucede en Capital y Gran Buenos Aires, donde siempre estuvieron vigentes los aumentos de 2014. Ese porcentaje, del que el Gobierno dice que no se moverá, se contrapone con el máximo del 80% que fijó la Justicia de primera instancia en Mendoza y con el 70% que se estableció en San Luis. "Estamos mucho mejor que al inicio de toda esta situación", consideró Weretilneck. "Nos faltan algunas discusiones más, por eso esperamos hasta mañana", sostuvo. |