Por Javier Blanco - La plaza local volvió a dejar a la vista el complejo escenario en el que se mueve por la competencia que les siguen planteando las elevadas tasas de interés a corto plazo locales, que -pese a los últimos recortes- continúan atrayendo la atención de los inversores, básicamente, ante la tendencia a la baja que muestra el tipo de cambio. El índice líder Merval abrió junio con otro descenso del 0,43% por toma de ganancias sobre acciones energéticas y bancarias, que habían cerrado mayo con ganancias, pese al retroceso promedio del 7,6% con que clausuró ese mes el mercado. La jornada de negocios con papeles de empresas fue más activa que las precedentes (hubo transacciones por $ 250 millones), pero volvió a dejar un saldo de bajas (41 en total) que casi duplicaron las alzas (23). Por el contrario, las operaciones con bonos volvieron a mostrarse mucho más activas, lo que confirmaría que estos instrumentos son los primeros beneficiados del ajuste a la baja en las tasas locales. Las mejoras rondaron el 0,5% y volvieron a ser generalizadas sin discriminar monedas, plazos ni indexadores. Todo se dio en un mercado convulsionado por los reacomodamientos de liquidez que provocó la puesta en vigor de un aumento en los encajes bancarios (que se repetirá el próximo mes). La necesidad de los bancos por cumplir con estas inmovilizaciones los llevó a liquidar divisas (lo que motivó otra baja en el tipo de cambio, pese a compras oficiales) y demandar pesos en la plaza interbancaria, que, por esta razón, vio subir las tasas en 350 puntos básicos, al alcanzar un promedio del 36% anual para operaciones a un día que, en la rueda previa, se habían pactado a un promedio del 32,5% anual. |