El intento del Gobierno por triplicar el volumen del mercado de capitales choca con fuertes barreras culturales, y económicas, en los usuarios. Debido a las recurrentes crisis, y al efecto que producen en la memoria colectiva de los inversores locales, los argentinos con capacidad de ahorro, y por lo tanto el público que podría ser suceptible de invertir en la Bolsa de Comercio y las opciones financieras vinculadas, prefiere colocar sus dineros en divisas.
Así se desprende de una encuesta preparada por TNS Gallup para la Cámara Argentina de Fondos Comunes de Inversión (CAFCI) y presentada ayer en la segunda jornada del congreso anual de la entidad.
El informe, titulado "Hábitos y actitudes respecto del ahorro y la inversión" y realizado a individuos de clase media de los principales centros urbanos del país, con excedentes para ahorrar y de entre 18 y 69 años, afirma que la opción en "inmuebles se percibe como rentable, segura y actractiva". Por su parte, los plazos fijos se perciben como elecciones con menores costos y facilidad operativa para su contratación; mientras que las acciones, bonos o los Fondos Comunes de Inversión son vistos como elecciones riesgosas y de administración profesional. Finalmente, a las inversiones en divisas o joyas se las considera como de menores costos, transparentes y fáciles para entrar y salir.
Dentro de los mercados financieros, las inversiones en plazo fijo, cajas de ahorro y dólar u otra moneda extranjera (por fuera del circuito bancario) son las más elegidas (con más de 50%), mientras que sólo el 15% se interesa por productos como las acciones, bonos, seguros, fondos comunes de inversión, fideicomisos financieros, oro, joyas y depósitos e inversiones en el exterior.
El 54% de los consultados elegiría invertir en plazos fijos, el 26% en dólares o moneda extranjera fuera del circuito bancario, el 36% en propiedades, el 30% en cajas de ahorro y el 26% en bonos y acciones. En este sentido, las inversiones más conocidas por el público (saben de su existencia más del 60%) son los plazos fijos, las cajas de ahorro y las divisas. Le siguen (con un 40%) la inversión en propiedades y las acciones y bonos. Cierran el ranking (con un 30%) las joyas, oro, seguros, fideicomisos, fondos comunes de inversión y depósitos en el exterior.
Quizá por los efectos que causa la inflación en el comportamiento y la capacidad de ahorro de las familias, sumado a las constantes crisis cambiarias, los argentinos piensan poco en el mediano plazo y eligen para sus excedentes en pesos opciones de gastos en lugar de depositar o invertir dinero en el sistema financiero. Mucho menos en los mercados de capitales. Según el informe presentado ayer por el analista de Gallup Hernán Rosal, el excedente en pesos del último año fue utilizado en este orden de prioridades: vacaciones y turismo; salidas y entretenimientos; compra de electrodomésticos; reformas y mejoras en el hogar y, finalmente, compra de dólares o moneda extranjera. Esto, aunque a la hora de establecer las prioridades del ahorro, los argentinos se concentran en la protección ante imprevistos, tener dinero disponible para gastos cotidianos, acceder a bienes como inmuebles y automóviles y la cobertura para problemas de estabilidad.
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